No limites tus posibilidades, respira…

respira

No limites tus posibilidades, respira…

No limites tus posibilidades, respira…

El cuarto peldaño señalado por Patañjali para explorar a fondo y aprovechar los beneficios del yoga es el Pranayama, conocido como control de la respiración, pero en un sentido más profundo sería el aprovechamiento sutil de la energía vital.

Se dice que la práctica del yoga es el arte que lleva a una mente incoherente y dispersa a un estado reflexivo y coherente. Tratándose de una comunión del alma humana con la divinidad.

En contraste, la forma de vida tan competitiva y excesivamente estresante a la que nos sometemos todos los días desemboca en síntomas de ansiedad y en afectaciones del funcionamiento del sistema nervioso al estar sobrestimulado.

Trabajar en las técnicas de la respiración consciente, practicarlo y ser disciplinado puede llevar a la persona a terminar con esos síntomas y equilibrar el sistema nervioso.

El propio maestro Iyengar señala, “Que esto no se puede aprender sólo con el razonamiento sino que ha de dominarse con paciencia y esfuerzo cauto”.

“El Pranayama es el nexo de unión entre el cuerpo y el alma del hombre, y el eje de la rueda del yoga” menciona BKS Iyengar, en Luz sobre el Pranayama.

El Yogachūdãmani Upanishad dice del Pranayama que es una forma excelsa de conocimiento (mahã vidyã). Es una vía regia hacia la prosperidad la libertad y la dicha.

“Mientras hay respiración en el cuerpo, hay vida. Cuando desaparece la respiración también desaparece la vida. Regula pues, la respiración.”
Hatha Yoga Pradipikã – capítulo 2, v.3.

El maestro Iyengar es muy claro al señalar que el aparato respiratorio es la puerta de acceso a la purificación del cuerpo, la mente y el intelecto. La llave de esta puerta es el Pranayama.

Respira

Por Ricardo Madrigal