Practicando la no violencia

Instituo Mexicano de Yoga

Practicando la no violencia

Si algo existe en este mundo tan atribulado, es la violencia. La encontramos en todos lados. Prender las noticias hoy en día, puede ocasionarnos una profunda desesperanza. Los niveles de violencia que estamos viviendo, no tienen precedente. Y a escasas semanas de las elecciones en nuestro país, la violencia se manifiesta entre los amigos, familiares y colegas del trabajo.

Por eso hoy más que nunca, es importante aplicar las enseñanzas del yoga, y cultivar una conciencia de la no violencia.

En los versos de los Yoga Sutras, el texto compilado por Patanjali hace miles de años, la no violencia (Ahimsa), es la primera observancia (Yamas) que se sugiere practicar para purificar las impurezas de la mente.

En relación a Ahimsa, Swami Prabhavananda, autor del libro “How to know God”, comenta: “debemos de vivir de tal modo que no hagamos daño o causemos dolor con nuestros pensamientos, palabras o acciones a ningún otro ser; de cultivar el amor por todos, y tratar de ver lo divino en todas las personas; de pensar en nosotros como sirvientes de la humanidad y estar listos para ayudar a todo aquel que nos necesite, claro siempre y cuando no sea para dañar a otro.”

La instructora de yoga Sharon Gannon en su libro Yoga & Vegetarianismo dice: “Gran parte de la violencia que vemos en el mundo esta fuera de nuestro control. No podemos cambiar el sufrimiento que ha sucedido en nuestras vidas, pero si el sufrimiento futuro puede ser evitado”. Un beneficio que recibimos al no causar sufrimiento a otros, es que eventualmente e inevitablemente estaremos libres de sufrimiento. “Como tratas a los otros ahora, determina cuanto sufrimiento o gozo experimentarás en el futuro”, concluye Gannon.

En la medicina Ayurveda hay una ley que dice: “Similar aumenta similar, todo se cura por fuerzas contrarias.” Cada vez que respondemos con violencia a alguien que esta siendo violento con nosotros, sea nuestra pareja o nuestro hijo, estamos promoviendo más violencia. Quizás esa sea una de las grandes virtudes de un sabio y Yogi como Gandhi, quien decidió aplicar las enseñanzas del yoga cuando gobernaba India, y logró terminar la guerra, promoviendo la paz.

Reflexiones y modos para practicar la no violencia.

Practicar la compasión, verte a ti mismo en los otros, para así dejar de ocasionarles daño.

Reconéctate y reconoce que todos los seres desean ser felices.

Para tener más paz y felicidad en tu vida, hay que dejar de ocasionar violencia en la vida de los otros.

En el Budismo Tibetano, el concepto de Bodhisattva dice: “el que vive para el beneficio de los otros y encuentra la mayor dicha en la felicidad de los otros será libres”.

La mejor forma de elevar nuestras vidas, es cuando podemos elevar la vida de los otros.

No ser violento contigo mismo es el resultado de la práctica de no ser violento con los demás.

Reconocer que de la misma manera en la que si un padre es violento con su hijo, abre el espacio para que su hijo sea violento con los demás.

Al escuchar una noticia violenta, en lugar de comentarla con toda la gente a tu alrededor, es recomendable cerrar los ojos y emitir un pensamiento de paz alrededor de los involucrados en la noticia.

Todas las mañanas al despertar o antes de dormir, es propicio cerrar los ojos unos momentos y repetir el tres veces el mantra: “Que la paz habite en los corazones de aquellos en los que habita la violencia”.

Cada vez que venga un pensamiento de violencia hacia uno mismo o hacia los demás, sustituirlo por un pensamiento de paz.

Recordar el dicho que alguna vez dijo el maestro Yogi Bhajan: “Si nos vas a hablar bien del otro, mejor no digas nada.”

Como dice Judith Lasater: “Lo que pensamos de nosotros y de otros puede ser tan poderoso como el hecho físico de dañar a otro.

Hoy más que nunca debemos de hacer todo lo que esté en nuestras manos para procurar la paz en todas sus formas, sea cual sea el resultado de las elecciones en nuestro país… que así sea…

Por Ana Paula Domínguez