El 14 de diciembre, Sri B.K.S. Iyengar cumplió 90 años en medio de hermosas celebraciones; rodeado de familia, amigos y alumnos. Las festividades se iniciaron en Puna, India, el 10 de diciembre (fecha que marca su cumpleaños en el calendario hindú) y se prolongaron durante varios días. Se llevaron a cabo rituales religiosos y eventos culturales que incluyeron danza, teatro, medios audiovisuales, exposiciones fotográficas, etc. Además, se ofrecieron banquetes y muchas flores, en un marco de gran emoción.
El cumpleaños 90 de un Gurú no es algo que suceda con frecuencia, y más si consideramos que B.K.S. Iyengar no gozó de buena salud durante su niñez. En India se le llama Gurú a aquel que remueve el velo de la ignorancia u oscuridad, lo que permite entonces ver la Luz. Los Gurús, por lo general, sustentan conductas que suelen ser difíciles de comprender o imposibles de descifrar. B.K.S. Iyengar es Gurú de miles de personas de diferentes nacionalidades y toda una personalidad en el ámbito del Yoga. Su sistema de enseñanza es hoy el más difundido en Occidente. Su historia es notable, y hoy, a la edad de 90, la sigue escribiendo.
Guruji (que quiere decir gran Gurú) ha dedicado su vida al estudio del Yoga y el legado que nos ha dejado es enorme. Su conocimiento constituye un parteaguas en la enseñanza y en la popularidad de esta disciplina.
En el aspecto médico y en el área de la salud, Guruji realizó importantes aportes, enseñándonos cómo aliviar problemas físicos (esqueléticos, musculares, orgánicos y fisiológicos) y mentales. Increíblemente, sobre todo para nosotros los occidentales, lo hizo de manera intuitiva, ya que nunca fue a la escuela médica, y sin embargo tiene un extraordinario conocimiento de cada rincón del cuerpo y de la mente. Fueron los académicos quienes se interesaron en encontrar la razón científica de sus descubrimientos. En ese sentido, B.K.S. Iyengar ha profundizado en el conocimiento de las posturas como nadie lo ha hecho y, además, ha podido documentarlo.
En el área espiritual, Guruji siempre ha enseñado a sus alumnos a dar lo mejor de sí mismos. A ir más allá de lo que creemos que son nuestros límites, a buscar, si no la perfección que es de Dios, sí la excelencia.
Para facilitar que sus alumnos transmitamos sus enseñazas de manera efectiva, estructuró con gran dedicación y claridad un método para formar profesores. En él, cada palabra y cada acción deben tener un significado específico, una razón de ser. Este concepto, en un plano más amplio, se puede aplicar a cada aspecto de la vida.
En el discurso que pronunció durante las celebraciones, su instrucción fue clara: “Mantengan viva la flama del Yoga a través de la práctica constante”.
El deseo de B.K.S. Iyengar, en mi opinión, es que sigamos transmitiendo el conocimiento que se nos ha dado. Así como su salud se benefició con esta práctica milenaria, él quiere que muchas otras personas reciban también estos beneficios.
Para culminar su proyecto de vida, sostiene un programa de ayuda a favor de la comunidad de su ciudad natal, Bellur, que padece muchas carencias. Gracias a este plan, ha sido posible construir escuelas, hospitales, servicios (como la instalación de redes de electricidad y drenaje) y un templo. Si nosotros siguiéramos sus pasos, también haríamos algo por nuestra ciudad natal, ya que al igual que en India (si bien a menor escala), en México hay mucha desigualdad y comunidades con carencias que requieren de nuestra atención y ayuda.
Los logros y nombramientos de B.K.S. Iyengar han sido numerosos. El 11 de diciembre, el diario The Times of India publicó un artículo acerca de la vida y la trayectoria de Guruji. Recientemente se constituyó la Asociación India de Yoga (IYA) y Guruji ha sido nombrado el primer presidente. Su energía es inagotable.
En muchos lugares del mundo, sus alumnos nos sentimos muy agradecidos por haber podido recibir sus enseñanzas, y deseamos para Guruji una vida llena de bendiciones y de Luz.
Si deseas saber más acerca de su extraordinaria vida puedes leer su biografía en:http://www.practicayoga.com.mx/bks.php