YOGA COMO TERAPIA

YOGA COMO TERAPIA

Con frecuencia me preguntan sobre la diferencia entre yoga y yoga como terapia, y reconozco que es una pregunta difícil de responder, ya que, de una manera u otra, una buena práctica de yoga posee grandes componentes terapéuticos, siempre y cuando esté diseñada como una secuencia bien creada y cuyas posturas sean enseñadas con instrucciones claras y precisas; haciendo un uso adecuado de la respiración e incluyendo una práctica contemplativa.

El IAYT es decir la Asociación Internacional de Yoga Terapéutico describen a la práctica terapéutica como “el proceso de empoderar a los individuos para progresar hacia el mejoramiento de su salud y bienestar, a a través de la aplicación de las enseñanzas y prácticas de yoga”.

Para aportar más claridad a esta descripción podemos decir que, ya sea en un contexto de grupo, o en una sesión individualizada, el enfoque del Yoga como Terapia comprende los siguientes aspectos:

Conocer sobre las necesidades que el alumno tiene para asistir a una clase o sesión.

Conocer aspectos físicos, fisiológicos o anímicos que están afectando su bienestar.  Entre ellos encontramos la depresión, la ansiedad, el síndrome post traumático, lesiones musculo-esqueléticas, dolores articulares, condiciones crónicas de salud.  Puede ser también la recuperación del postparto, o la recuperación de un accidente, o el apoyo en enfermedades como puede ser el caso del cáncer.

Entonces, es importante partir desde las necesidades específicas de la persona o grupo de personas y no desde la creación de una secuencia para todos.

El Yoga como Terapia es Personalizado.

Se requiere que el maestro que se enfoca en este tipo de enseñanza, haga la debida investigación para su cliente o alumno, empezando por conocer su historia clínica, sus hábitos de vida, sus síntomas, los tratamientos y medicamentos que está tomando.  Esto último nos importa pues puede impactar la práctica que realice, con cansancio o mareos.

El Yoga como Terapia comprende investigación y estudio.

Así que el maestro que enseñe yoga como terapia, deberá dedicar un tiempo a reunir la información necesaria para construir una práctica personalizada para su alumno o alumnos.

En general, si la clase es grupal, no es buena idea trabajar con grupos muy grandes, y en ocasiones es muy buena idea tener alguien que asista en la clase.

El Yoga como Terapia aborda la Sanación desde diversos ángulos.

Se requieren conocimientos de anatomía y fisiología, comprensión de las dimensiones profundas del yoga tales como los yamas y los niyamas, los koshas y otras enseñanzas filosóficas o Ayurvédicas; conocer otras técnicas como son la visualización, la imaginería, la meditación o contemplación, además de diversas técnicas de respiración.

Tenemos que considerar que una clase con este enfoque tiene un componente educativo y que el maestro o maestra deberá considerar la adaptación a las circunstancias con las que se encuentre, independientemente de haber preparado su clase y el material de la misma.  Existen siempre retos que pudimos no haber considerado.

El Yoga como Terapia ofrece un sistema de sostén o apoyo a los alumnos.

Con frecuencia una clase de esta índole se convierte en una comunidad de apoyo y se compone de personas con intereses o necesidades similares.  El maestro debe estar listo para compartir material de apoyo a sus alumnos, dar espacio a escuchar como están sintiéndose, e incluso podrá sugerirles prácticas a realizar en casa.  Dará a sus alumnos oportunidad de expresar dudas e inquietudes.

Una clase de Yoga como Terapia suele construirse como un taller y por lo tanto se sugiere evaluar los resultados.  Saber como optimizar los resultados, cada vez que se imparta este tipo de talleres con distintos enfoques y dirigidos a distintas poblaciones, es lo que permite tener buenos resultados.

Al mismo tiempo, el Yoga como Terapia, debe abstenerse de utilizar el diagnóstico como recurso y no ser visto como tratamiento.  Su papel, en todo caso, será trabajar de la mano del médico o practicante de salud que atiende al alumno que asiste a nuestra clase o taller.

El Yoga como Terapia se apoya en las muchas ramas del yoga, convirtiéndose en una poderosa herramienta evolutiva y de transformación personal.

Por  Rosemary Atri
Especialista en Yoga como Terapia

Neurópata certificada en CCNH
Consultora en Salud y Nutrición
Educadora Somática registrada en ISMETA
Facilitadora en Configuraciones Sistémicas Familiares