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La revolución hormonal del parto

Marian Tudela  y  Glenda Furszyfer

El parto es un evento totalmente natural para el cual el cuerpo de la mujer está preparado. De hecho, las mujeres que han tenido un embarazo sin complicaciones tienen 90% de posibilidades de tener un parto vaginal. ¿Pero qué lo desencadena? Lo que sabemos hasta ahora es que muy probablemente sea el bebé quien establezca el comienzo del trabajo de parto, ya que cuando su glándula suprarrenal ha madurado secreta cortisol,  hormona que envía la señal a la placenta de que el embarazo llegó a su fin.
También se cree que hacia el final de la gestación (entre las semanas 38 y 42) el bebé percibe que las condiciones de nutrición y oxigenación ya no son las mejores, pues la placenta comienza a calcificarse, disminuye el aporte de oxigeno y nutrientes y el liquido amniótico también disminuye.
Por otra parte, para las 38 semanas de gestación, aproximadamente el 97% de los bebés se colocan en posición cefálica, es decir, con su cabeza hacia abajo, la ideal para el nacimiento. Esto se debe a que su cabeza en más pesada que el resto de su cuerpo, por lo que tiende a irse hacia abajo. Una vez que comiencen las contracciones, la cabeza del bebé ejercerá una presión sobre el cuello del útero, estimulando la dilatación.

Antes del parto

El cuerpo de la mujer aumenta el suministro de sangre en preparación para el parto, es por eso que se percibe hinchazón en manos y pies al final del embarazo. A nivel hormonal se producen cambios químicos en la placenta:

  • La progesterona - responsable de que el útero no se haya contraído excesivamente durante la gestación- deja de producirse.
  • Se acciona la producción de estrógenos y prostaglandinas en el útero, que estimulan los receptores de la musculatura uterina, para que éste comience a contraerse.

Primera fase
Lo primero que ocurre es la maduración del cuello de la matriz, que hace que éste se ablande, acorte y comience a dilatarse. Se cree que esto sucede entre 6 a 8 semanas y 12 horas antes del parto. La mayoría de las mujeres sienten que la panza se les pone dura en las últimas semanas de embarazo, señal de que el cuerpo empieza a prepararse.
Además:

  • La hipófisis, una glándula del cerebro, produce oxitocina (la cual pasa rápidamente al sistema circulatorio), se libera en pulsos y marca la regularidad de las contracciones del útero. La oxitocina también es conocida como “hormona del amor”, pues está presente en el orgasmo, el parto y la lactancia y es la encargada del comportamiento maternal.
  • La glándula suprarrenal produce endorfinas, que ayudan a resistir el dolor y crean estados de dependencia, propiciando así el vínculo entre la madre y su bebé. La beta-endorfina, por su lado, desencadena la secreción de prolactina, que propiciará la producción de la leche.

Tips
La respiración en esta etapa es pausada y  tranquila; lo ideal es que sigas tu vida normal en tu casa, para permitir que el proceso se instale de manera adecuada en el cuerpo. Estar activa y en un ambiente familiar y tranquilo es de gran ayuda para lograr un buen progreso en la dilatación.

 

Parto activo

Esta fase comienza cuando se llega a los 4 a 5 centímetros de dilatación. Hay mayor necesidad de moverse, ya que las contracciones son mas largas, seguidas e intensas, la respiración se altera y se adapta a la contracción. El bebé continúa descendiendo en la pelvis con cada contracción. Este es el momento apropiado para ir al hospital.
Tips
El parto es regido por la parte mas antigua del cerebro, el cerebro reptiliano, por lo que es necesario que el neocortex, la parte racional del cerebro, tome un segundo plano, necesitas pasar de pensar a sentir. Este proceso lo facilita un ambiente íntimo, privado, respetuoso, silencioso y con luces tenues.

 

 

Expulsivo

Al llegar a los 10 centímetros de dilatación las contracciones se espacían y es posible que sientas ganas de pujar enseguida; esto sucede cuando la cabeza del bebé desciende y comprime el recto de la madre. Sin embargo, si no sientes esa necesidad (pues a veces tarda hasta 2 horas en aparecer y eso es normal) espérate. Recuerda pujar cuando y durante el tiempo que tu cuerpo te lo pida: el pujo es un reflejo instintivo y no debe ser dirigido. Date tiempo y no permitas que te metan prisa.
En esta etapa la respiración se vuelve agitada y hay necesidad de pararse, colgarse de algo o acuclillarse; las mujeres con libertad para escoger la posición para expulsar al bebé generalmente eligen posturas verticales que tienen a su favor la ley de la gravedad, como recomienda la Organización Mundial de la Salud (oms).
Cuando se está por producir la expulsión, las glándulas suprarrenales de la mamá producen adrenalina, lo que le da energía. El bebé, por su parte, realiza intuitivamente una compleja serie de movimientos para atravesar el canal vaginal: descenso, flexión, rotación interna, extensión y rotación externa.
Al momento del nacimiento y durante la primera hora posparto, los niveles de oxitocina suben al máximo punto para contraer el útero, propiciar el desprendimiento de la placenta, evitar hemorragias y promover el comportamiento maternal.

Tips

El miedo y los nervios al inicio del trabajo de parto hacen que se segregue adrenalina antes de tiempo, lo que aumenta el dolor y dificulta el proceso del parto. Una de las mejores maneras de manejar esas emociones es mediante un curso de preparación para el parto: el conocimiento y entrenamiento te darán una mayor confianza en la sabiduría de tu cuerpo.
 
Recomendaciones de la oms para el parto

  • Respeto a la elección de los acompañantes de la mujer durante el parto.
  • Ofrecer métodos no invasivos para el alivio del dolor durante la dilatación, como son el masaje y el agua caliente.
  • Libertad de posición y de movimiento durante todo el trabajo de parto y el parto.
  • Evitar la posición tumbada (decúbito supino) durante el parto.
  • Contacto inmediato piel a piel de la madre con su bebé y apoyo al inicio de la lactancia en la primera hora del posparto.
  • Permitir el pujo natural y evitar los esfuerzos de pujo dirigidos por el personal médico.
  • Tomar líquidos vía oral durante el trabajo de parto.
  • Apoyo afectivo de los asistentes durante el parto.
Marian Tudela es partera certificada profesional, educadora prenatal y doula.
Puedes consultarla escribiendo a daraluzenconciencia@hotmail.com
Glenda Furszyfer es educadora perinatal y doula info@partohumanizado.org

 

 

 



 

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