Crónica de viaje.
Retiro con Shiva Rea y Jai Uttal en Austin, Texas
1 al 4 de dic. 2005
Por Mayra Cadengo.
Vivimos un bahkti yoga muy intenso
La energía del lugar, las prácticas con Shiva combinada con la entrega y voz de Jai, el hermoso sonido de las tablas que salían de los dedos mágicos de Daniel creaban un ambiente de gozo y paz interna.
El escuchar a Jai cantándonos en el momento de savasana, la voz de Shiva guiándonos en las meditaciones y el Kirtan que hacíamos a diario fue una experiencia de cómo vivir el yoga con amor.
Por Ana Paula Domínguez
Esto de los viajes es toda una experiencia. Son las largas filas en las que uno no sabe que hacer. "El que espera, desespera.." dicen. y cuando viajas, sobre todo fuera de tu país, tienes que lidiar con todo esto de la fila de aduana, de traer el pasaporte a la mano, de ponerle la cara bonita al vigilante gringo de aduana y explicarle los detalles de tu viaje, quitarte los zapatos que te dejan en una especie de desnudez total y seguir haciendo filas y sentándote a lado de gente que no conoces y que quizás no tiene nada que ver contigo o si.
Y de austin a la fila del "super shuttle", camionetita, en mi caso, manejada por un hombre de Lousiana que de primera instancia me parece un poco hosco. Después de dejar a otro hombre de larga cola de caballo, muy estilo texano, es el momento en el que empezamos a charlar. ¿Y a que va usted a Barsana Dam Temple? pregunta. Y, ¿qué es eso del yoga? Y después de explicárselo de la manera más práctica empezando por hablar de la flexibilidad que te da y sus beneficios en términos de salud, pasando por la parte de la meditación y de como te ayuda a encontrar una mente ecuánime, "Don Louisiana man" me dice que para qué tanta cosa, que si uno esta estresado o no, que en realidad lo único que necesitamos es confiar en Dios, y que toda la "peace of mind" se encuentra en Dios y que en Dios están todas las respuestas. Me platica de sus hijas, la mayor de 51 años, de sus nietos y de sus bisnietos. Me queda está sensación de "tiene tanta razón...". Y aquí voy en el "Super Shuttle" saliendo de Austin y sin saber a qué voy y a donde voy.
Uno sabe que ha llegado a un lugar un poco barroco, en el momento en el que se topa con las letras de "Barsana Dam Temple", hechas en espejitos que brillan como si fueran los anuncios de algún casino de las Vegas. Luego está el templo que a leguas se sabe que no es el original, porque de entrada estamos en Texas y no en India. Lo "kitch" predomina, y es una mezcla de gusto texano-gringo-indio. Así.
Y por lo demás, hermoso saber que he llegado a un templo en donde Radha (emoción divina) y Krisnna (esencia) son las deidades a las que se veneran y que de acuerdo a como se explica en el poema "Gita Govinda", simbolizan el amor divino. El templo principal es enorme y tiene el techo que se parece a un cielo azul con nubes. En los lados de todas las paredes superiores, hay imágenes de colores de las deidades y frases sagradas de swamis y yoguis. Suena los "mantras" y en altar hay dos imágenes de tamaño real de Radha y Krishna como si las estuvieras viendo en el museo de cera. Por lo demás es un "ashram", te quitas los zapatos para entrar a cualquier lugar y la gente viste con ropa muy particular, en este caso se visten con "saris" de colo amarillo y los devotos tienen un "bindu" rojo pintado que va desde el entrecejo hasta la parte superior de la frente.
Y ha empezado el curso. Meditación en la mañana. A James el guía "super gabacho", no le falta su clásico "chistorete" como para entrar en confianza, que por lo menos a mi, a las 6 de la mañana, no me hace así como que mucha gracia. En la mañana creo que el silencio es esencial. La comida también clásica de algunos ashrams. Muchos carbohidratos y curry y los típicos platillos con saborcito de India. Chai y a vida de ashram tradicional en donde cada quien lava sus platos y come en silencio. Este pequeño espacio para estar en lo que estás al comer. Luego la práctica de yoga con Shiva Rea que resulta absolutamente deliciosa. Rasa, la esencia, el sabor, el jugo de la vida y los fluidos en el cuerpo, son el tema de este fin de semana en donde parece que todos estamos flotando. El tapete de yoga es lo que nos contiene y el río de las infinitas posibilidades nos lleva de una postura a otra sin ningún tipo de rigidez ni forma perfecta. La respiración personal verdaderamente se conecta con el "prana" del universo y cada transición de una postura a otra se convierte en un momento de absoluto gozo. Luego la caminata en silencio y luego el "kirtan" o canto con Jai, este ser maravilloso que se describe a si mismo como un "judío de manhattan y hippie sesentero" que después de haber pasado por el rock y todas sus implicaciones, fue inspirado para cantar está música sagrada de la India. Más que la música o su voz, es su corazón simple lo que me hace cantar con el. Aprecio mucho fluir con la tabla de Daniel Paul y tres horas de Kirtan. Hasta mañana.
El día de hoy. Una celebración completa. Baile por la mañana con Shiva y la práctica de calor de Shiva que llama como "Vira Rasa". Conectando con el Hara, con el centro, el "Uddiyana banda" y bailando y moviendo el cuerpo, conectando con este espíritu de sentir la sangre pesada en el cuerpo y bajarla a la tierra. Reconocer el "udana" y "apana vayu", la fuerza que sube y que baja, pero también darme cuenta que están las otros dos energías, "samana vayu" y "vyana vayu".."samana" que se expande hacia los lados y vyana en todas las direcciones cuando uno se conecta desde el hara o desde el centro. Los "chaturangas" cobran otro sentido cuando se hacen desde el centro y está fuerza se expande en todas las direcciones. Equilibrios y luego el canto, el gozo y la celebración máxima con Jai. Reconozco este anhelo de mi alma por cantar y la potentísima conexión que tengo con el canto, el bhakti yoga, la devoción. Es ahí en donde me siento más cómoda, más conectada, más en paz. Que fortuna estar aquí y tener este ratito de celebración, de canto, de asanas. Por la noche viene el "yoga trance dance", que de yoga no tiene casi nada, porque al final es como una gran fiesta en donde uno se atreve a explorar el cuerpo en todas y cada una de sus posibilidades. Fue divertido, pero es increíble como tendemos en Occidente a dejar de nombrar lo que es por su nombre y a cambiar el significado de las cosas.

¿Que me dejo el retiro?
Una cosa muy esencial. La realización de las "bhavanas". Creo que cuando ponía una intención para mi práctica lo hacía más mentalmente. De pronto el hecho de hacer una "sankolpa" o una intención de práctica, se convirtió en algo que sucede mucho más a nivel celular, nada que pensar, solo hay que permitirse fundirse con esa sensación de ofrecimiento o de verdaderamente ser eso que se ofrece. Me quedo con la humildad de Jai Uttal. El con un espíritu puro que junto con Daniel Paul, ofrecen el corazón aquí y ahora. No importa la entonación, importa el hecho de la devoción "per se" de cantar kirtan, de cantar y cantar y cantar y el efecto maravilloso que tiene el bhakti yoga. Me quedo con el momento hermoso que nos inspiró Shiva para poder explorar nuestro cuerpo desde la dimensión del piso en todas y cada una sus direcciones, de abrir los hombros y el pecho y conectar con el cuerpo sin forma estricta a través del espacio. Agradezco el corazón. No importa lo bien que hagamos o no una postura, no importa lo entonado o no que seas, sólo importa nuestro corazón, nuestro espíritu, que al final "es lo único que prevalece".
Hari om tat sat