
VATA. El principio de movimiento.
El espacio y el aire conforman el “principio de movimiento” en el cuerpo, el cual es conocido como Vata.
El sistema nervioso es principalmente Vata y controla todos nuestros movimientos, cada inhalación y cada exhalación; permite que la energía se libere, pero un exceso de movimiento puede ocasionar un sistema sobre estimulado. Se libera a través del gas y de la energía nerviosa o muscular.
“Vata posee todas las cualidades que usualmente asociamos con el aire. Seca así como una ligera brisa de aire, puede secar la ropa; enfría como una brisa puede enfriar el cuerpo al evaporar el sudor de la piel. Tiene la cualidad de la aspereza como en viento del desierto. Es errático o irregular.
La resequedad es un efecto colateral de la movilidad, que es la función fisiológica de Vata. El exceso de resequedad promueve la irregularidad en el cuerpo y en la mente.”
Cualidades principales: Irregular, seco, frío, ligero, móvil, áspero
Expresión física.
El aire como principio de movimiento es el que describe la expresión física del tipo Vata. Predomina el aire y el espacio como fuerza o energía primaria. El aire en movimiento arrasa con la parte de fluidez y viscosidad del cuerpo, manifestando entonces una complexión delgada, una piel que tiende más a ser seca y áspera; articulaciones que quizás truenan y sean poco flexibles. La irregularidad del aire, se manifiesta físicamente como dientes chuecos, brazos o muy largos o muy cortos; nariz desviada o angular y sobre todo articulaciones muy marcadas. Los pies y manos tienden a estar fríos y el cabello también recibe los efectos del viento que lo hace reseco con tendencia a manifestar orzuela. Las uñas se les rompen con facilidad y los Vata suelen “comerse las uñas”. Sus ojos son pequeños y pueden estar muy juntos o muy separados. Su digestión es también irregular, pasando por períodos de estreñimiento y otros de diarrea. Aunque se muestran como si tuvieran gran cantidad de energía, en realidad se fatigan con facilidad, pero les cuesta trabajo aceptar que necesitan descansar.
Expresión emocional y mental.
Lo primero que muestran es miedo o ansiedad. Pueden cambiar con facilidad y les cuesta trabajo tener una rutina. Son muy flexibles pero pueden caer en el caos o en la dispersión mental; les cuesta trabajo concentrarse y tienden más a la hiperactividad. Les encanta hablar, pero les cuesta trabajo escuchar y estar. “Pueden ser inseguros y pasar por períodos en los que desean estar rodeados de personas y otros en los que prefieren el aislamiento.”
Causas de agravamiento de Vata:
- Alimentos picantes y astringentes.
- Comer alimentos recalentados.
- Comida cruda y seca
- Comer poco y rápidamente
- Sobre estimulación
- Contener las necesidades fisiológicas.
- Dormirse de madrugada.
- Hablar mucho y fuerte
- Exceso de actividades
- Exceso de ejercicio
- Alimentos secos.
- Otoño
- Exponerse al viento.
Síntomas físicos de agravamiento de Vata.
- Hernia
- Distensión abdominal y gas
- Estreñimiento
- Piel áspera y seca
- Ligamentos frágiles
- Ciática
- Lumbago
- Palpitaciones
- Desórdenes neuro-musculares
- Parálisis
- Zumbido en los oídos
- Entumecimiento
- Ansiedad, preocupación, inseguridad
- Aislamiento
- Fatiga crónica
- Hipersensibilidad emocional
- Vértigo
- Falta de concentración.
Rutina para equilibrar Vata.
La calidez es clave para equilibrar Vata. Tomar un baño de sol, humectar la piel con aceite tibio de ajonjolí; ir de vacaciones a una playa o a un lugar de clima caliente; usar ya sea en su vestimenta o en sus habitaciones colores como el amarillo, el rojo, el naranja o simplemente colores brillantes y metálicos. Evitar lugares de clima frío o en donde corra el viento o con polvo y con altitud muy elevada. El tipo Vata ha de tranquilizarse, dejar de pensar en hacer muchas actividades. A pesar de que la creatividad florece en sus mentes, han de concentrarse en hacer pocas actividades, y más bien realizarlas de modo consistente, con regularidad, con tranquilidad y calma. Para el tipo Vata, es fundamental aprender a escuchar al otro; detener el pensamiento constante que sobrevive inclusive cuando esta en medio de una charla y verdaderamente estar, estar presente en cada momento, con cada persona con la que convive. Viajar mucho, moverse de un lugar a otro; estar aquí y allá, hacer muchas actividades, solo van a dejar al Vata, eventualmente fatigado y con una sensación de aislamiento y soledad.
El Vata ha de procurar y practicar el “pararse sobre sus propios pies”. Es natural que el Vata trate de ir de un pensamiento a otro, de una postura filosófica a otra; de pensar hoy algo y negarlo mañana, de querer ser, de querer lograr; el Vata por si mismo tiene un gran potencial para despertar su ser espiritual. Ha de aprender a detenerse, cerrar los ojos, sentir el cuerpo y practicar el no hacer. Cubrir su cuerpo con una manta para meditar es muy indicado, y esta manta ha de convertirse en eso que le lleva a encontrarse en su centro, a encontrar la calidez en su propio ser. Ha de evitar la soledad o el aislamiento en exceso y rodearse de gente calida con la que pueda tener contacto físico y en donde se pueda sentir contenida o contenido. Ha de evitar estar yendo de un lado a otro y darse la oportunidad de estar en su casa, de crear un espacio de calidez y en donde se sienta a gusto.
En cuanto al ejercicio físico, para el Vata es poco recomendable practicar deportes en donde este yendo en contra de la gravedad, como los aeróbicos, el correr, brincar o escalar. Ha de preferir deportes suaves como la natación, la caminata con la modalidad de tener conciencia de cada paso que se da; el tai-chi, el chi-kung y el yoga suave.
En especial recomiendo que de serle posible, estudie disciplinas como la que sugiere Bonnie Bainbridge Cohen en su escuela “The Body Mind Centering”, con la idea de aprender a centrar la mente y el cuerpo. En general, ha de bajarle al ritmo y dirigir la mente a un ritmo más suave y conciente de la respiración en cada momento.
Y finalmente practicar la “regularidad” y aquel dicho taoísta: “menos es más”. Sobretodo, el Vata ha de aprender a descansar.
Dieta sugerida.
En cuanto a la dieta para Vata, se recomienda:
- Ingerir alimentos dulces, agrios y salados.
- Comida pesada y tibia. (Evitar verduras crudas)
- La comida japonesa, en especial la sopa miso, es ideal para equilibrar Vata.
- Evitar el hielo y las bebidas muy frías.
- Para ellos es fundamental tomar un vaso de agua tibia en ayuno y a sorbitos, para aliviar el estreñimiento y seguir y mejorar su digestión.
Robert Svoboda. Prakruti. Pag. 19
Robert Svoboda. Prakruti. Pag. 47


