El significado de Anja es “forma”, neya “reducida”. Es también llamada la postura de Luna Creciente por la manera en la que se arquea la columna.

Si estás buscando fortalecer muslos, abrir la cadera y tonificar la zona lumbar, esta es la postura indicada para ti.
De la misma forma, esta asana nos ayuda a abrir el pecho, trabajando sobre el 4º chakra (Anahata chakra), liberando emociones y expandiendo a nivel muscular el pecho y hombros.

Es excelente para desarrollar balance y concentración.
En esta apostura, masajeamos la región lumbar y ayuda al funcionamiento de las glándulas suprarrenales y de los riñones.

LA POSTURA:

Para entrar en la postura colócate sobre tus rodillas asegurándote que las caderas estén alineadas.
Adelanta la pierna derecha colocando la planta del pie en el suelo de manera que la rodilla esté alineada con el tobillo. Apoya tus manos sobre este muslo.
Observa que los dedos del pie derecho apunten hacia el frente.
El empeine del pie izquerdo sobre el piso y el talón dirigido hacia arriba. Suavemente deja caer la pélvis hacia el suelo empujando la cadera hacia el frente.
Da una inhalación profunda y alarga el tronco, lleva tus hombros hacia atrás reuniendo los omóplatos en la espalda y si hay estabilidad, comienza a llevar tus brazos al cielo.
Sigue empujando con tu pelvis hacia el frente mientras tu espalda comienza a ir hacia atrás con suavidad.
El esternón va hacia delante y arriba, abriendo el corazón.
Revisa que tus brazos se encuentren alargados, los hombros hacia las orejas y los bíceps en rotación externa. Los codos quieren estirarse y los dedos de las manos se encuentran abiertos como proyectando hacia el cielo. Eleva tu mirada hacia arriba.

Sostén la postura 10 respiraciones en cada pierna.

TEN CUIDADO SI:
-Tienes alguna lesión en rodillas
-Tienes presión alta
– Si tienes lesión en los hombros no deberás elevar los brazos, déjalos sobre la rodilla de enfrente.
-Si tienes lesión en cervicales mantén tu mirada al frente.

MODIFICACIONES:
-Si la rodilla de apoyo molesta, puedes utilizar una cobija debajo.
-Si tu espalda aún no es muy flexible puedes elevar tus brazos hacia el cielo sin llevar la espalda alta hacia atrás.

¡Y NO OLVIDES RESPIRAR!

Ada Carrillo.
Maestra de yoga y meditación.