Bienestar para tu bebé

Bienestar para tu bebé

Recuerdo que cuando tenía 5 años mi madre me llevaba a practicar Kundalini Yoga con ella. A pesar de que me resistía, nunca olvidaré la gentileza de los instructores que nos repartían té y galletas a los participantes al terminar la sesión, la vibración de los “mantras” (sonidos que al repetirse tienen un efecto sobre nuestra conciencia) y las posturas de yoga. Esa experiencia fue tan poderosa que aunque durante la adolescencia dejé de practicar yoga, en los años universitarios cuando no encontraba el rumbo, ni el contentamiento, fue el recuerdo de la plenitud que me daba el practicar yoga, lo que me llevó a practicar de nuevo esta disciplina milenaria de la India y hacerla parte de mi vida cotidiana.

Exponer a nuestros hijos a hábitos saludables mientras son jóvenes, les permitirá crecer sanos, saludables y contentos. Reflexionemos sobre el tipo de hábitos que les permitirán sembrar una semilla de bienestar ahora y que florecerá en sus vidas futuras.

Enseña con el ejemplo

Enseñar con nuestro ejemplo es la mejor manera para que nuestros hijos aprendan a vivir sanos y felices. Si los padres se hablan de forma violenta, eso es lo que su hijo captará y luego replicará. Hay un principio dentro del sistema de medicina tradicional de India (Ayurveda), que dice: “Similar aumenta similar, todo se cura por fuerzas contrarias”. Si practicas la violencia en palabras o en acciones, esto tenderá a replicarse en todo tu medio ambiente y en tu familia. Es por eso que el practicar la no violencia, el primer principio dentro de las observancias sociales que recomienda el yoga (Niyamas), puede ser aplicado de diferentes formas. No practiques la violencia en tus relaciones familiares, pero tampoco la practiques con tu hijo cuando no siga las instrucciones que le han pedido. Sé firme, pero gentil.

Estudios han reflejado que los niños que son más violentos en la escuela, son los que viven en un medio ambiente violento y que viven con padres que aceptan que su hijo puede resolver sus problemas usando métodos violentos. También se ha visto que los alumnos más violentos son aquellos que ven más programas de televisión violentos ¿A cuánta violencia está expuesto tu pequeño? ¿Qué tan violentos son ustedes consigo mismos y con los demás en su vida cotidiana?

Como dice el autor Robert Svoboda, las personas que más necesitan de su dulzura, en cada sentido de la palabra, son las que han aparecido en este mundo a través tuyo”. Practica la gentileza y la paciencia, y la gentileza se replicará en todo el medio ambiente de tu bebé.

Cultiva la paciencia

Despertarse dos o tres veces en la noche durante 6 meses o un año o 2 porque tu hijo está llorando y solicita de tu presencia; recoger todos los días la comida que tiró mientras comía porque al parece no entiende que la comida no se tira; mantener la calma en estos casos requiere que aprendamos a cultivar la paciencia.

La instructora de yoga experta en bebés, Julia Menéndez, explica que: “Los bebés tienen una memoria corta y cuando no nos hacen caso, mucho tiene que ver con que no recuerdan lo que sí hay que hacer y lo que no, por lo que será importante repetir 20 o 50 veces la instrucción con paciencia y amor para que poco a poco lo entiendan.”

Si aceptas que esta parte del proceso no será permanente, será más fácil ir a través de las desveladas y de los momentos difíciles.

El mejor remedio para sobrevivir a los primeros años de la vida de un bebé en la que muchas veces nuestros hijos parecen no entendernos y repiten los mismos patrones de conducta, es cultivando la paciencia y la gentileza.

Practicar yoga, tai-chi o alguna técnica de meditación puede ayudar en el proceso.

Fortalece su confianza

Robert Svoboda comenta: “Lo más importante para los hijos de cualquier edad, es que se sientan seguros, a salvo y amados, y la mejor manera de hacerlo es estando ahí para ellos. La falta de apoyo en las familias actuales y la separación que viven sus miembros es un verdadero problema. En estos tiempos en la mayoría de las ocasiones las madres tienen que trabajar y dejar a su hijo en una guardería. En India cuando la madre está ocupada el bebé es cuidado por un hermano, una tía o una abuela”. Los padres son quienes mejor pueden cuidar a los hijos al menos durante los tres primeros años de vida, ya que tienen un instinto poderoso”.

Mientras te sea posible, pasa el mayor tiempo posible con tu bebé y procura acariciarlo y manifestarle todo tu amor y apoyo en todos los momentos. Aprende a respetar sus ciclos y sus tiempos de aprendizaje.

Aliméntate y alimenta a tu bebé con alimentos frescos y enteros

Si estás comiendo un dona glaseada, lo más seguro es que eventualmente tu bebé también se quiera comer una. El punto sobre el que hay que reflexionar no es sobre la dona glaseada, sino sobre la cantidad de veces durante un mes que todos los integrantes de la familia se comen una. Reflexiona que el harina, las grasas saturadas y el azúcar refinada al extremo que contiene una dona glaseada, carece casi por completo de algún tipo de nutriente. Esto en lugar de alimentar al bebé, solo le hará estar más acelerado y subir de peso. ¿Qué tipo de alimentación le estás dando a tu hijo la mayor parte del tiempo? ¿Será posible que puedas transformar tus hábitos y elijas comer alimentos saludables el 90% del tiempo y seas indulgente tan solo un 10% del tiempo? Y para saber que alimentos seleccionar, siempre elige alimentos integrales, enteros y frescos que verdaderamente nutran a tu bebé. En lugar de un cereal convencional elige amaranto o granola. En lugar de un yogurt con azúcar, prefiere un yogurt natural con miel de abeja. En lugar de una galleta tradicional, prepara galletas integrales para tu bebé.

Equilibra los hemisferios cerebrales de tu bebé

Te comparto un ejercicio sencillo de yoga que le ayudará a tu bebé a balancear los dos hemisferios cerebrales. Puedes practicarlo por la mañana o después del baño.

Recuesta a tu bebé sobre la espalda. Lleva su pie derecho a que toque su mano izquierda. Y después el pie izquierdo para que toque su mano derecha. Repite el ejercicio de 5 a 10 veces. Después dale un masaje de pies con aceite de almendras dulces y dile lo mucho que lo quieres. El contacto físico y todas las palabras de amor que le des a tu bebé, perdurarán en su conciencia toda su vida.