Cecilia Cordero y el yoga nidra

Cecilia Cordero y el yoga nidra

“Yoga Nidra no es una práctica meditatitva, sino una relajación guiada con el propósito de interiorizar nuestros sentidos”, dice Cecilia Cordero, practicante de yoga desde hace 20 años.

Conocido también como el yoga de los sueños conscientes, “Yoga Nidra es el quinto paso de Ashtanga, está en medio de las prácticas del mundo exterior –yana, niyama, las asanas y el pranayama– y las tres del mundo interior –dharana, dhyana y samadhi–, entonces está como en el limbo, entre afuera y adentro. Es una práctica de pratyahara para llevarte a ese estado de la frontera entre el sueño y la vigilia”, ahonda Ceci.

Practicante de yoga, tantra y vedanta, para Ceci el yoga es una manera de ver la vida, una especie de lentes que usa para experimentar y comprender lo que sucede desde un punto de vista particular. “El yoga es mi vida entera, por eso para mí es un honor participar en el Encuentro como instructora, me emociona poder transmitir lo que a mí me ha hecho sentido en la vida y lo que me ha funcionado para transformarme como ser humano. Es una oportunidad que me hace sentir especial, sobre todo porque se requiere de mucha perseverancia –y tiene mucho mérito– cumplir 15 años con un proyecto tan lindo como este”.

“Me emociona compartir este Encuentro con mis hermanos yoguis, los conozca o no, pues estamos en el mismo camino, con un mismo entendimiento de vida”.

Fue en Cancún, donde radica desde hace 18 años, que la yoguini vio su proyecto profesional más grande nacer, desarrollarse y trascender. “Tuve una escuela durante 14 años, la cerré hace apenas tres, se llamaba IDASH (Instituto Desarrollo Armónico del Ser Humano). Fue un ciclo que viví y que me dio muchísimo, yo creo que el proyecto más bonito de mi vida, pero si te soy honesta, me cansé. Mientras lo hice fui feliz, me dio mucha estabilidad y disciplina, pero también es una gran responsabilidad y de alguna manera te esclavizan los horarios. Ahora estoy en otra etapa de mi vida, con otros desafíos”.

Aplicar todo su conocimiento del yoga a su vida es uno de ellos. “Intento siempre comenzar el día con una intención y ofrendar el fruto de mis acciones al Propósito Superior, la Conciencia Divina, Dios, como sea entendido… Esa es hoy mi forma de vida, estoy como en un break como instructora; sigo con mi propia práctica, pero ahora el reto es aplicar todo mi conocimiento yóguico a mis acciones y a mis decisiones para ser coherente conmigo misma”.

La primera vez de Ceci en el Encuentro fue como practicante. “Me sirvió muchísimo haber participado, me dio un gran entendimiento de la disciplina. Me iluminó, me dio muchísima información y muchos canales para seguir estudiando, descubriendo… Es un evento enriquecedor para el cuerpo, la mente y el alma”.