Combate el estrés

Combate el estrés

Un AGENTE ESTRESANTE, es todo aquello que rompe el equilibrio de nuestro cuerpo, provocándonos problemas del corazón, insomnio, depresión, problemas del aparato digestivo, ansiedad. “México es el país con mayor porcentaje de estrés vinculado al trabajo, pues 75% de los empleados padecen este problema, mientras que 25% de los infartos derivan de una enfermedad ligada a dicho factor” (1), de acuerdo con encuestas realizadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Ante esta problemática dentro del universo que hoy constituye la práctica del Yoga hay una rama especializada, se trata del Yoga Restaurativo, el cual tiene un efecto fisiológico directo y sin escalas para tratar tanto los síntomas, como la causa del estrés, ya que trabaja básicamente con el sistema nervioso, dándole tiempo al cuerpo de retornar a su equilibrio natural, a través de la elongación pasiva en las posturas sostenidas de restauración.

Pero cononozcamos más sobre la fisiología del estrés. Cuando existe un desequilibrio en el cuerpo, éste se puede regular de un millón de formas diferentes, pero quien coordina los diversos cambios es el cerebro, a través de una ruta neurológica que está vinculada al Sistema Nervioso Autónomo. Cuando el cerebro quiere ordenar al resto del cuerpo, envía mensajes a través de los nervios, formados por toda una ramificación que desciende del cerebro por la columna vertebral y llega a la periferia del cuerpo, a través de dos sistemas:

a)Sistema Nervioso Simpático: Es voluntario, es consciente, es decir, decidimos mover un músculo y lo hacemos. Se pone en marcha cuando hay una emergencia o creemos que la hay. Las terminaciones nerviosas liberan adrenalina en las glándulas suprarenales y noradrenalina en el resto de las terminaciones, que nos dan:
-fuerza adicional
-mejoran la concentración
-activan la mente generando un estado de alerta
Es el sistema arquetípico que se activa cuando la vida se vuelve ¡excitante, alarmante o emocionante! El asunto con la vida contemporánea es que nuestro ego busca vivir 24X24 en este estado.

b) Sistema Nervioso Parasimpático: Es involuntario, sin embargo, su funcionamiento no escapa por completo a nuestra conciencia. Ej. piel chinita, sonrojarse. Esta otra mitad del sistema nervioso autónomo desempeña una función opuesta. Actúa en las actividades tranquilas y vegetativas. Al dormir el cerebro produce serotonina un químico que participa en las transmisiones eléctricas que regulan:
-el estado de ánimo
-el apetito
-los niveles de energía
Si generamos suficiente serotonina despertamos frescos y llenos de energía, pero si es baja nos sentimos irritables, cambios de humor, antojo de carbohidratos y depresión. La pregunta aquí es, ¿cómo estamos durmiendo? De nuevo nuestro ego nos juega una pala pasada, acelerando la curva del estrés mediante la autoexigencia, ¡estamos bajo una presión constante de ser exitosos, de ser perfectos, de tener dinero, de ser todo para todos! Por lo tanto, nos vamos a dormir planeando y resolviendo la junta del día siguiente con nuestro jefe y no descansamos ni nos tomamos las cosas con calma, inhibiendo la necesaria y valiosa producción de serotonina.

Así que el Sistema Nervioso Autónomo ciertamente, funciona de forma opuesta, pero en la vida contemporánea sobreactivamos el Sistema Nervioso Simpático, exigiendo su funcionamiento por la curva ascendente y crónica del estrés, experimentando emociones y síntomas muy intensos relacionados con simples pensamientos sobre hechos subjetivos que pertenecen al pasado o al futuro. El Yoga Restaurativo nos permite activar concientemente al Sistema Nervioso Parasimpático con técnicas de pranayama, a través de la respiración; de relajación, sosteniendo una sola postura por 5 a 10 minutos; y practicando meditación mindfulness como manera de habitar con conciencia plena el momento presente. Mostrándole a nuestra propia mente, para muchos la principal fuente del estrés, el camino para descender la curva, que ésta se torne pasajera y podamos retomar el equilibrio alostático, en el que nuestro organismo recupera: un nivel ideal de oxígeno, un grado óptimo de acidez, una temperatura perfecta, un estado en el que todas las medidas fisiológicas se hallan en un estado óptimo.

“El ser humano con su evolución y su inteligencia ha conquistado muchas bacterias y ganado muchas batallas en el terreno de la enfermedad, pero también se ha convertido en presa de enfermedades que él mismo fabrica”(2) el estrés es una de ellas, decide concientemente salir de él, decide vivir en paz, armonía y equilibrio, ¡prueba el Yoga Restaurativo!

(1) IMSS, Instituto Mexicano del Seguro Social
(2) Robert Sapolski, Por qué las cebras no tienen úlceras

Gabriela Elea Bárcena es Directora de Seiyoga Estudio