Dar y sentir las gracias, aleja al ego

Dar y sentir las gracias, aleja al ego

Estamos al final del año y el tiempo parece acelerarse, está lleno de compromisos, salidas, compras y los días que se hacen y sienten más cortos. Las emociones están a flor de piel, la mente parece atiborrarse con, sí hubiera, sí pudiera, sí hiciera.

Las transiciones en el mundo del Yoga y Ayurveda son momentos de ajustes, de pausa, de reflexión, y el fin de año no es la excepción. Las preguntas comunes que la mente se hace en estas fechas son: 

¿Qué logros tuve este año?

¿Qué quiero para mi para el año que entra?

¿Qué retos he tenido y cómo puedo superarlos?

¿Qué tanta felicidad (o infelicidad) he creado en mi vida?

¿Quién fue un pilar para ti este año?

¿Qué he aportado al mundo que me rodea?

¿Por qué estoy donde estoy?

¿Qué quiero que sea diferente?

Hacer una pausa, cada día, sin importar que tan corta o larga sea, ayuda a desacelerar la experiencia del tiempo, aprovechar y disfrutar más la energía que trae el cambio de año.

Desde hace más de 20 años tengo la tradición de agradecer antes de irme a dormir y de revisar el paso del año, los planes, los ajustes. El agradecimiento es parte esencial en este proceso y el hacerlo de manera cotidiana y de manera ritualista le da un sentido enorme a mi vida.

Deepak Chopra, dijo en una Conferencia en Querétaro, que en el agradecer no hay espacio para el ego. Nos guio en una bella meditación de pensar y SENTIR el agradecimiento y saber que esa experiencia era una del momento presente.

Te comparto ideas de cómo agradecer este fin de año y sus beneficios:

  • Agradece a tu cuerpo. Si te parece difícil por que está enfermo, no te gusta, o hay falta de amor propio puedes agradecer, el estar vivo, el poder respirar, el poder tener sentimientos. Incluso en caso de un malestar o enfermedad, agradece el aprendizaje que te ha brindado esa situación.
    1. Todas las mañanas tómate un segundo en lo que te bañas, aceitas o arreglas para agradecer una cosa que tu cuerpo te permite hacer.
    2. Haz una lista de todo aquello que haz aprendido gracias a la experiencia corporal que tienes. (Literalmente no hay nada que no hubieras podido hacer sin el cuerpo.. así que hay muchísimo que agradecer)

  • Encuentra el aprendizaje en la crisis.
    1. Escribe todos los momentos dificiles que hayas tenido este año. Elige los 3-5 más complicados, emocionalmente retadores, que hayan movido las fibras más complejas de tu ser. Respira hondo y pregúntate ¿qué aprendizaje puedo obtener o he obtenido de esta experiencia? Escribe por lo menos 3 ideas de cada una. Tendrás por lo menos 9 nuevos aprendizajes que te han apoyado en tu proceso. Siéntate a meditar y da las gracias uno por uno.
    2. De manera cotidiana puedes recordarte que detrás de eso que parece ser una crisis, algo complicado, un reto, hay un aprendizaje, especialmente para ti y que si estas abierto a recibirlo, esa dificultad toma otro tono y puedes relajarte y dejarlo pasar.

  • Comparte la felicidad.La primera palabra que dijo mi hija, fue su versión de Gracias. Nos sorprendió a todos, pero también nos reflejó que en nuestra familia, dar las gracias, saludar y despedirnos es un acto consciente, que valoramos y por ello lo expresamos en cada ocasión que podemos.
    1. Da conscientemente y desde tu corazón las gracias. Al recibir el cambio, cuando te den un servicio, al recibir una llamada. Agradecer y dar las gracias crean felicidad, en ti y en quien escucha. No des por hecho que el otro sabe que estas agradecido, no lo digas sin que te pueda escuchar. Dilo con convicción del reconocimiento que estás haciendo.
    2. Escribe unas notas de agradecimiento por lo que recibes. Cada vez menos usamos las tarjetas y nuestra propia letra para decirle a otros lo que pensamos.

Estos son solo algunos de los beneficios que he descubierto en el agradecimiento, ¿cuáles son los tuyos?

  • Eres más feliz

El agradecimiento te permite reconocer lo que tienes, lo que has aprendido, de lo que disfrutas, incluso lo “bueno en lo malo”. Yo realmente no creo en lo malo ni malas experiencias, más bien en cómo aprovechamos esas experiencias para nuestro desarrollo, y eso depende solamente de uno mismo.

Sentir agradecimieto por lo chico y lo grande en nuestra vida cambia nuestro enfoque dejando a una lado el dolor por el deseo, la insatisfacción y la ambición.

Cuando eres agradecida tu mente se enfoca en lo que tienes y no en lo que te falta. Ese simple hecho te hace una persona mucho más feliz.

  • Se contagia, haz a otros felices

¿A poco no se siente bien y bonito cuando alguien te agradece algo? El recibir gratitud te hace sentir valorado, importante y reconocido.

¿Cómo crees que se sienten los otros cuando tu les agradeces?

Una persona agradecida no sólo es más feliz sino que también hace feliz a quienes les da las gracias.

Súmate ahora al último Reto Gratuito en línea “La Gracia en el Agradecimiento”  que guiaré para cerrar deliciosamente el 2018. Solicita unirte en el Grupo cerrado en FB “Soy Feliz con Ayurveda”

 

 

Gracias por tu anhelo de vivir con salud,

Alejandra Echeverría
Terapeuta Ayurveda