Por: Federico Gaxiola

El arte de vivir rectamente y los fundamentos de la filosofía del yoga fueron establecidos en los Sutras de Yoga de Patanjali, aproximadamente en el año 200 de nuestra era. En esa obra quedaron compilados los Ocho Miembros del Yoga (Ashtanga yoga), que se refieren a una serie progresiva de pasos o disciplinas que purifican el cuerpo y la mente conduciendo, en última instancia, al yogui (al practicante de yoga) a la iluminación. A esta vía también se le conoce como Raja Yoga o el camino real a través del cual el alma humana, recupera su soberanía sobre el reino de la mente que ha sido usurpada por el ego fenoménico o yo ficticio. O, como lo expresa Sri Aurobindo en su obra “Síntesis de Yoga”: “El estado normal del ser humano es una condición de perturbación y desorden, pues Purusha (o Atman) el Señor del Reino Mental está sujeto a sus ministros; es decir, a los instrumentos de sensación, emoción, acción y gozo. El movimiento preliminar del Raja Yoga es una cuidadosa autodisciplina por la que los buenos hábitos mentales sustituyen los indóciles movimientos que consienten al ser nervioso inferior. Mediante la práctica de la verdad, el renunciamiento de todas las formas de búsqueda egoísta, la abstención de lesionar a los demás, la pureza, la constante meditación e inclinación por el Divino Purusha que es el verdadero señor del reino mental, se establece un estado puro, agradable y claro de la mente y el corazón.

Si bien es cierto que el aspecto físico de la práctica de yoga es importante, los ocho aspectos del Ashtanga yoga o Raja yoga tienen como su principio subyacente la meditación en Dios. La práctica de yoga es considerada tanto un arte como una ciencia, que genera la unificación del cuerpo y la mente con el espíritu.

El principal objetivo del Raja yoga es ayudar al practicante a cultivar una consciencia de sí mismo. Es decir, se trata de establecer un equilibrio y generar un estado de quietud que le permita al yogui vivir en paz, con buena salud y armonía. El Raja yoga describe el funcionamiento interno de la mente y proporciona ocho pasos para controlar su inquietud y poder disfrutar de una paz duradera. Cada parte, en última instancia, conduce hacia la integridad individual. Cada paso de la práctica tiende a encontrar su conectividad con lo divino. Como cada individuo es diferente, cada persona podrá enfatizar alguna de las ramas para después dirigirse a otra, de acuerdo a su propia comprensión. Pasemos ahora a hacer una revisión general de los ocho miembros del sistema expuesto por Patanjali en los Sutras de Yoga:

*YAMA

Yama se refiere a las observancias morales para la interacción con los demás. Divididos en cinco sabias características; los yamas nos enseñan acerca de nuestra naturaleza fundamental que es compasiva, generosa, honesta y pacífica. Preconiza las directrices de ahiṃsā (no-violencia), satya (veracidad), asteya (no robar), brahmacharya (celibato) y aparigraha (no codiciar).

*NIYAMA

Niyama se refiere a las observancias morales para las interacciones con uno mismo. La palabra misma significa las reglas que son prescritas para ser observadas personalmente. Los niyamas son más que una actitud, una práctica íntima y personal. Estas directivas incluyen saucha (pureza interna y externa), santosha (contento), tapas (austeridades), svadhyaya (estudio de textos sagrados, repetición de mantras, reflexión en uno mismo) e Īśvarapraṇidhāna (rendición o entrega y adoración a Dios).

*ASANA

Es la práctica de posturas físicas y, actualmente en occidente, el aspecto más conocido del yoga. La práctica de llevar el cuerpo a las diferentes posturas ayuda a mejorar la salud, la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad. En un nivel más profundo, la práctica de āsana, que significa en sánscrito “quedarse” o “permanecer”, es utilizada como un medio para calmar la mente y entrar en la esencia interior del ser.

*PRANAYAMA

La práctica de pranayama se refiere al control de la energía vital (prana) con la finalidad de restaurar y conservar la salud y promover la evolución de la consciencia en el individuo. El pranayama consiste en la medición, control y dirección de la respiración. Además proporciona un profundo estado de relajación y equilibra las actividades orgánicas.

*PRATYAHARA

El término pratyāhāra se refiere al retiro de los sentidos del apego a los objetos externos. Frecuentemente se le menciona como inhibición sensorial.

*DHARANA

El principio subyacente a dhāraṇā es la inamovible concentración de la mente. La idea esencial es mantener la concentración o foco de atención en una dirección. La mente necesita ser aquietada para poder lograr el estado de completa absorción.

*DHYANA

Dhyana se refiere a la meditación. Significa adoración o meditación profunda y abstracta en el principio divino, e implica la concentración en un punto o enfoque con la intención de conocer la verdad acerca de ello. En el concepto de dhyāna está implícita la idea de que cuando uno enfoca la mente en la concentración de un objeto, la mente se asume la forma de ese objeto.

*SAMADHI

Es el último paso en el camino óctuple del yoga. Significa fascinación dichosa de la consciencia individual en la esencia de Dios. Samadhi significa reunir, fusionar. En este estado, el cuerpo y la mente se hallan en reposo, pero la facultad de la mente y la razón se encuentran alertas. El samadhi sólo puede alcanzarse cuando las aflicciones del ser humano (kleshas) han sido trascendidas. Los principales motivos de aflicción en el ser humano, desde la perspectiva del yoga son: avidya (ignorancia); asmita (egoísmo); raga (apego); dvesha (repulsión) y abhinivesha (aferramiento a la vida).

Si deseas ser exitoso en esfuerzos mundanos o en tu práctica espiritual, lo primero que tienes que hacer es superar tu inquietud mental y  conducir a tu mente a un estado de silencio,  estabilidad y paz a través de la práctica de los ocho pasos del Raja yoga. Después,  utilizando esta mente purificada,  estable y  silenciosa,   podrás explorar tanto el mundo externo como el interno  y disfrutar la vida en toda su plenitud.