El yoga terapéutico en la antigua India

El yoga terapéutico en la antigua India

Gary Kraftsow nos explica que el yoga terapéutico antiguo era conocido como yoga chikitsa, una fusión de yoga, medicina ayurvédica y astrología védica, con el objetivo de ayudar al practicante a aliviar el sufrimiento (dukha) por medio de la adecuación de diversas prácticas. De esta manera, los maestros del yoga chikitsa dominaban una amplia riqueza de técnicas védicas, como el uso de amuletos, mantras específicos, cambios en la dieta, el trabajo con deidades familiares, y por supuesto, un uso apropiado de las asanas, pranayama, meditación, rezos y actividades rituales.

Ahora bien ¿Qué es lo que faculta al yoga para convertirse en yoga terapéutico? ¿Está en su espíritu original el trabajar con padecimientos específicos? En efecto, desde sus orígenes el yoga ha contemplado entre sus ideales la búsqueda de la salud y el enfrentamiento a la enfermedad. El llamado yoga clásico, cohesionado por el maestro Patañjali en los Yoga Sutras, alrededor del siglo II de nuestra era, da a entender que un prerrequisito para alcanzar el Samadhi es la perfección del cuerpo, la cual consiste en “belleza de forma, gracia, fuerza, compacidad, y en la dureza y luminosidad de un diamante”. Para ello el yogui se compromete a una firme autodisciplina (tapah), que “quema todas las impurezas y enciende chispas de divinidad”. El yoga enfrenta a la enfermedad (vyadhi) como uno de los muchos obstáculos para el desarrollo de la conciencia. Estos obstáculos generan desesperación, inestabilidad corporal y una respiración irregular. Se recomienda también la abstinencia sexual, ya que con su práctica fluye el conocimiento, el vigor, el valor y la energía.

El Hatha Yoga Pradipika, un manual de práctica de yoga del siglo XV, elaborado por Svatmarama, profundiza en las cualidades de las asanas y el pranayama (título de sus dos primeros capítulos) para vencer la enfermedad y obtener un cuerpo perfecto. A manera de ejemplo, la postura de Matsyasana incrementa el apetito y es un instrumento para destruir el grupo de las enfermedades más mortales. Paschimottanasana enciende el fuego gástrico (lo que significa que aumenta la capacidad digestiva), reduce la obesidad y cura todas las enfermedades. Mayurasana destruye todas las enfermedades, remueve los desórdenes abdominales y las irregularidades de flemas, bilis y vientos, ayuda a digerir la comida insana tomada en exceso, incrementa el apetito y destruye el veneno más ponzoñoso. También son mencionados los beneficios de llevar a la práctica el pranayama, enfatizando que cura todas las enfermedades de realizarse adecuadamente, pero una práctica inapropiada puede ocasionar enfermedades.

La interpretación que actualmente realiza TKV Desikachar sobre los Yoga Sutras destaca el que está en su espíritu la adaptación del yoga al individuo bajo el concepto de Viniyogah: “cada persona, al iniciarse en el Yoga, parte del punto en que se encuentra. Sus características, demanda personal, y manera de pensar y actuar deben ser tenidas en cuenta por su profesor”.

Además de lo anterior, existe la creencia de que el maestro Patañjali escribió un tratado sobre Ayurveda (Ayur – vida; Veda – tratado, cuerpo de conocimientos, ciencia), la medicina tradicional más importante de la India, además de un tratado de gramática sánscrita, el Maha-Bhashya. Dado el peso de esta creencia, es indispensable tratarla en este apartado. Al respecto, me he encontrado con información cruzada. Autoridades como el maestro BKS Iyengar hacen eco de dicha leyenda, junto con el origen divino de Patañjali; no sucede así con Mira Mehta o Georg Feuerstein, quienes no hacen referencia a dicha creencia, mas tampoco la rechazan explícitamente. Tras estudiar a dichos autores, considero que el Yoga y el Ayurveda son disciplinas paralelas, que comparten muchos conceptos en común al provenir de la misma cuna cultural, conceptos como son: los gunas, los doshas, los vayus, la interacción entre cuerpo y mente, la búsqueda de un cuerpo saludable, la eliminación de la enfermedad y el sufrimiento, entre muchos otros. Sin ser una autoridad al respecto, por el momento no considero probable que sea el mismo Patañjali de los Yoga Sutras quien haya escrito un texto sobre Ayurveda, debido a que no se menciona dicho término en los Yoga Sutras y no llegó hasta nuestros días dicho tratado. Sin embargo, el hecho de que exista esta suposición es bastante significativo: nos habla de que tradicionalmente ha existido una simpatía entre ambas prácticas, por lo que muy probablemente los practicantes espirituales hindús se han formado en ambas disciplinas, combinándolas, desde tiempos muy remotos. Actualmente existen personas e instituciones que buscan desarrollar al yoga terapéutico tomando como base al Ayurveda.

Referencia bibliográfica

Anderson, Sandra On yoga therapy (entrevista con Gary Kraftsow) en Yoga International, April/May 2002, p. 68
Feuerstein, Georg, The Yoga Tradition, Hohm Press, Arizona, 2001
Yoga Sutras III.47, en la traducción de BKS Iyengar Luz sobre los Yoga Sutras de Patañjali, Ed. Kairós, Barcelona 2003, p. 323
Yoga Sutras II.43, Op. Cit, p. 229
Yoga Sutras I.30, Op. Cit, pp. 138-139
Yoga Sutras I.31, Op. Cit, pp. 140-141
Yoga Sutras II.38, Op. Cit, pp. 223
The Hatha Yoga Pradipika, traducido al inglés por Pancham Sinh, Oriental Books Reprint Corporation, New Delhi, 1980; I-28,29 p.5
Mehta, Mira El Yoga y la Salud, Ed. Tutor, España, 2002, p. 8.
The Hatha Yoga Pradipika I.31, Op. Cit., p. 5
The Hatha Yoga Pradipika I.32, Op. Cit., p. 6
The Hatha Yoga Pradipika II.16, Op. Cit., p. 15
Desikachar, TKV, Yoga-Sutra de Patañjali, Ed. Arca de Sabiduría, Madrid, 1994, p. 26. El concepto de Viniyogah, que se traduce sencillamente como “adaptación”, sólo aparece mencionado en el sutra III.6, aunque este sutra no se centra en dicho concepto. Ante ello, asumo que la importancia que se le da en la tradición de Desikachar al mismo se deriva más de una lectura general al Yoga Sutra y del profundo conocimiento que tiene Desikachar sobre el yoga, de lo cual este extraordinario maestro asume que la adaptación al individuo es esencial en esta disciplina. Sin embargo, no es posible encontrar una definición tan explícita en el trabajo de Patañjali.
BKS Iyengar Luz sobre los Yoga Sutras de Patañjali, pp. 28-29
Mehta, Mira, Op. Cit.
Feuerstein, Georg, The Yoga Tradition. Curiosamente Feuerstein no hace alusión al tratado de Ayurveda de Patañjali, mas sí rechaza la posibilidad de que él haya redactado el Maha-Bhashya, debido a que tanto por los contenidos como por la terminología, es más probable que se deba a un autor del mismo nombre, que vivió cuatrocientos años antes que el creador del Yoga Sutra. Op. Cit., p. 214
Sobre ello versa el texto de Mira Mehta ya citado. En la India, A.G. Mohan e Indra Mohan escribieron el libro Yoga Therapy, (impreso en EU por editorial Shambala, 2004), donde se presentan distintos tratamientos y premisas de estos, basándose en yoga y Ayurveda. En Suiza, existe un entrenamiento para terapeutas de yoga llamado Ayur Yoga Therapy, coordinado por Remo Rittiner (www.ayuryoga.ch). Una narración de las características de este entrenamiento puede encontrarse en el artículo de Christine Kamer Diehl Training report: Ayur Yoga Therapy, publicado en Yoga Therapy in Practice, magazine of the Internacional Association of Yoga Therapists, June 2008, Volume 4, Issue 2, pp. 23-24. Una obra mexicana que explora también la adecuación del Yoga de acuerdo a la predominancia de los Doshas es el libro de Ana Paula Domínguez, Yoga para la felicidad, la salud y otras cosas, Ed. Planeta, México, 2007.