Elegir el conectar frente a todo lo demás

Elegir el conectar frente a todo lo demás

Los platos se amontonan. Aún tienes pendiente enviar ese email. Debes programar una visita con la profesora. La lista de tareas pendientes es infinita para una madre moderna: trabajo dentro y fuera de casa, planificación de comidas, cuidar de los niños, montones de ropa por lavar…

Y aunque parezca que tienes todas las herramientas para abarcarlo todo, nunca encuentras el tiempo suficiente. Te sientes tan atrapada por todo lo que debes hacer en el día a día que no puedes tomarte el tiempo suficiente para ser la madre que quieres ser. Y piensas que quizás te estés perdiendo algo, algo que otras mamás claramente tienen bajo control. Por si fuera poco, sientes que tus acciones no te ayudan a conectarte con tus hijos y te sientes desesperada por cambiar.

¿Por qué es tan difícil dejar de hacer todas esas cosas y encontrar tiempo para conectarnos con nuestros hijos? Cuando nos alejamos para hacer todos los pendientes en lugar de conectarnos con nuestros hijos, o con nuestra pareja, creamos una desconexión que puede llevar meses o incluso años corregirla. Y si no llegamos a corregir nunca ese rumbo, podemos perder esa conexión para siempre.

De hecho, sucede lo mismo con nuestro propio cuidado personal. Nos desconectamos de nosotras mismas cuando no nos dedicamos tiempo. Perdemos de vista quiénes somos y la mujer que queremos ser. Sé que es difícil encontrarse de nuevo, pero cuando lo haces, la sensación es indescriptible y mágica.

Así es como se sienten nuestros hijos cuando su mamá finalmente juega con ellos, cuando entra en su habitación y les pregunta por sus cosas o intereses, o cuando papá les propone jugar a la pelota o a cualquier otra cosa sin motivo alguno: felices y conectados.

¿Y cómo creamos espacio para la conexión y el juego? Cuando cambiamos de mentalidad y aprendemos a decir: “basta, ya he hecho suficiente”. Cuando dejamos de lado todas las expectativas que tenemos proyectadas sobre nosotras y nuestras vidas y decimos: “Yo soy suficiente”. La clave está en comprender el por qué detrás de nuestras acciones.

La conexión es el corazón y el alma de una familia positiva y amorosa, y dedicarle tiempo debe ser tan importante como lavar los platos. Cuando enfocamos nuestra energía en llenar nuestro corazón y el de las personas que amamos en vez de nuestro tiempo, entendemos por qué debemos hacer un mayor esfuerzo en conectarnos y por qué esa conexión debe tener lugar antes de contestar un email, responder un mensaje o barrer el suelo.

El por qué es el motivo para llenar ese vacío. Para llegar a casa más pronto. Para levantarse temprano los fines de semana y ganar más tiempo para estar con ellos. El por qué está en el corazón de la mujer que quieres ser. Tu por qué debe ser el centro de tus interacciones y decisiones. Debe estar por delante de tus rutinas diarias para que, llegado el momento de fregar los platos o jugar con ellos en el jardín, sepas exactamente qué hacer.

Confía.
Conecta.

Por Davinia Velasco