Entrevista a Ana Paula Domínguez: Cómo volverte alquimista de tu propio cuerpo

Entrevista a Ana Paula Domínguez: Cómo volverte alquimista de tu propio cuerpo

Nos quedamos de ver en un lugar intermedio para hacer la entrevista, ambas puntuales llegamos a la hora citada a desayunar. Entra sencilla, segura, vestida de rosa y morado, en concordancia con las lavandas de la terraza, con un blusón mexicano encima bordado a mano. Ana Paula es vata, Ana Paula es pitta. Ana es aire, es fuego. Es ligera e implacable, dulce y exigente al mismo tiempo. Tiene estos ojos de un oscuro profundo, te puedes perder en sus ojos, tiene este pelo negro, largo, como de sirena, hermoso pelo largo cubriéndola. Pide algo específico, pide y no tiene reparo en pedirlo, es directa y sin escalas, es acertiva, y la persona que nos atiende, inmediatamente duda, se pone nerviosa, pero airosa, lo resuelve. Asunto que una kapha como yo tarda en digerir, podría confundirse con altivez, pero definitivamente eso no es. En el fondo pregunta para que el otro de más de sí mismo, si te dedicas a tal profesión, entonces resuélvelo, porque esa es tu chamba, dame lo mejor de ti, porque yo creo en ti y en lo que mejor sabes hacer. Así de traslúcida, clara y directa transcurre nuestra charla.

Para Ana Paula el Yoga es un estilo de vida, una forma en la que vives la vida, mucho más allá de la postura que ejecutas y sostienes. El Yoga es una decisión que haces. Ella practica desde los 7 años, cuando acompañaba a su mamá a clases, luego lo dejó y lo retomó hasta la Universidad. En ese tiempo practicaba Kundalini Yoga desde ahí hasta el día de hoy ha sido de manera ininterrumpida, con todo un proceso de integración, donde durante mucho tiempo estuvo habitando una auténtica dualidad -¿Vestirme de turbante y de blanco todo el tiempo, o sólo durante las clases? -Luego, más adelante comenzó a practicar Hatha Yoga, para Ayurveda. -Hasta que entendí que todo era lo mismo, porque el Yoga es todo el tiempo, en todas las relaciones, en un parque, en una fiesta, en el salón de clases, con tu familia, en el antro, en donde estés, vives el Yoga, habitándolo desde su definición-. Para ella el Ayurveda es una forma de autoconocimiento que no te da el Yoga -El Yoga te da tus principios éticos y tus valores personales: meditación, posturas, respiración; y el Ayurveda te permite entender, cómo funciona tu cuerpo, la capacidad de auto observarte y entender cómo funcionas, y en base a eso, equilibrar, -¡el Ayurveda está increíble! Te permite ser tu propio alquimista, ser el curandero de tu ser-, por eso es que se fue a estudiar al Instituto de Ayurveda en 1999, en Alburquerque, Nuevo México. -En realidad, mi práctica física de asanas es de Hatha Yoga y la práctica meditativa es de Kundalini Yoga, esa es la práctica que se adecúa a mi ser, la combinación de esos dos linajes, es perfecta para mi-.

Me doy cuenta de cómo hace un alto para escanear con cuidadosa atención la carta, y así comienza su alquimia del día, eligiendo en base al lugar en el que está, a la vegetación de San Luis: un jugo que definitivamente lleve nopal.
Entramos en materia ¿Cómo se concibió el Encuentro Mexicano de Yoga Adidas? –
Después de ese año, ya de regreso, en México, daba clases en el Centro Ki, donde daban diferentes tipos de Yoga, y, entonces, me planteo la posibilidad de darlos a conocer a muchas más personas. Para realizar el Primer Encuentro me vi en la necesidad de fundar el IMY (Instituto Mexicano de Yoga) dándole un verdadero sentido al evento, de alguna manera institucionalizarlo-. No existía ninguna expectativa, realmente fluyó, viendo que iba pasando. Y así ha sido con cada Encuentro, no lo piensa, empieza a hacerlo, para ella la clave siempre a sido dar pequeños pasos, así es como se ha ido construyendo, en una forma muy orgánica. Inevitablemente sale la parte capricorniana de Ana Paula. El 2002 fue un año significativo para ella, ya que en diciembre de 2001 muere su papá, en mayo funda el IMY y en julio fue el Primer Encuentro Nacional de Yoga. -Cuando se murió mi papá me vino un sentimiento de orfandad, quizá por eso trabajé con tanto ahínco, y hoy por hoy, siento que tengo que chambear, para darle lo mejor a mi hijo.-

Y de ese, paso a pasito, resulta que este 2013, el Encuentro Nacional de Yoga Adidas cumple 10 años, Ana Paula suspira, el hecho la llena de felicidad, y agrega -Conlleva un montón de trabajo, de esfuerzo y de energía-. Comenzamos a platicar sobre cómo es que llega Adidas a ser el patrocinador principal del evento. -Adidas, es una historia muy simpática, un buen día iba yo en la calle y me piden que haga un comercial de Dove de desodorantes, trabajo entonces con Mariluz Regueiro, hicimos el comercial, y se comenzó a tejer una amistad, en ese entonces Adidas iba a traer a Estela Macartney, a presentar su colección de “Yoga y la Mujer” y Mariluz fue quien me recomendó-. Nombraron a Ana Paula, influencer de Yoga en México para ir al encuentro Play Yoga en Brasil, y ahí conoció a Rainbow Mars, embajadora de Yoga de la marca Adidas, se hicieron amigas y la invitó al Quinto Encuentro de Yoga. En ese momento, honrando a su parte pita, hizo lo propio -Me comuniqué con los de Adidas y de plano les pregunté ¿le van a entrar o no? Casualmente, el slogan de ese año de la marca era: Impossible is Nothing. y, ¡sorprendentemente, aceptaron! Ha sido una experiencia increíble, yo amo la marca, desde niña me latía. Ha llevado el encuentro a otro nivel, a los maestros les dan un outfit, a ayudado a que vengan excelentes maestros del extranjero. Ha sido una alianza estratégica un gana-gana, para todas las partes involucradas, es una compañía, que aporta mucha frescura y muestra su apertura al yoga, cree en el yoga-.

Una parte importante en el quéhacer de Ana Paula es su parte comunicadora, ella ha sido un engrane para un sector de la sociedad que está buscando el bienestar físico, mental y espiritual a todos niveles, así que mi natural curiosidad vatta no se hace esperar, la charla creativa fluye y empieza esa brisa de ideas y pensamientos sobre, ¿cómo surge la idea de escribir un libro? Ana escribía para la revista Marie Claire cuando se acercó a ella 8, editor de Planeta, él fue quien le pidió que escribiera un libro. El primero Yoga para la felicidad, la salud y otras cosas, -Reuní lo mejor de mi bibliografía para aterrizarla en el texto, poco lo que pensaba yo y mucho lo que decían mis maestros, integrando lo hasta ahora aprendido para compartirlo a un mayor número de personas que tuvieran acceso a tan valiosa información, es un libro muy teórico-. Luego se embarazó y justo después de parir se reunió de nuevo con Daniel y le propuso la idea del segundo libro El Mapa de la Felicidad, una idea que surgió trazando mapas mentales en carteles que iba pegando en su departamento, pues es complejo estructurar un libro, cuando menos se lo imaginó Daniel le dijo -Ya estás!- Decidió entonces rentar un departamento en Puerto Vallarta y se fue un mes, con su hijo recién nacido en plena etapa de feliz lactancia. Los ojos de Ana Paula se ausentan por un momento, y comienzan a proyectar un estado de profundo gozo, de mar en calma. -Me encerré todo ese mes, 100% a escribirlo, fue un proceso muy bonito… está basado totalmente en mi experiencia de vida de Yoga y Ayurveda, en las herramientas que ambas disciplinas han aportado a mi propia vida para ser lo que ahora soy. Me gustó el resultado final, muy honesto, muy desde mi corazón-. El título: El Mapa de la Felicidad se lo puso porque para ella desde que nacemos, nuestro derecho de vida es ser felices, a partir de ahí es que decide explorar cuáles son los obstáculos que le impiden al ser humano la felicidad de ser. Ana se regala un momento, y agrega -La invitación a trazar un mapa, de nuevo muy Ayurvédico para que la vida fluya, para encontrar santosha, el estado de contentamiento, para que tu vida se transforme. Es una invitación a reflexionar en que momentos es que se pierde esta felicidad, y cómo recordar quién eres, cómo liberarte del ahamkara (ego):
-Para que la vida fluya: vata
-Para que la vida se transforme, las relaciones no resueltas, las adicciones, los malos hábitos: pita
-Para encontrar el contentamiento: kapha-

Aprovechando ese estado de conexión, en que ambas sabemos que en estos tiempos, el trabajo personal es una materia de evolución indiscutible, le pido que ahonde en la técnica de sanación que ella practica: Sat Nam Rayasan. -La conozco como en el 97 cuando estaba certificándome como maestra de Kundalini, donde mi maestra era Ravi Kaur Kalsa, fuimos a un campamento de mujeres en Coatepec, y en verdad, no sé que estaría sucediendo astrológicamente pero para mi fue un parteaguas cósmico. Ahí conocí a Dieter Lenoir y a Guru Dev Singh Kalsa. La técnica fue enseñada por Yogui Bajan a Gurudev es una técnica de contemplación meditativa:
Entras en silencio… entras y conectas con el espacio sagrado de tu ser observando tus sensaciones, en ese estado tocas a tu paciente, y observas las resistencias que produce en ti, no las del paciente sino las tuyas, y luego liberas esas resistencias, y, al hacerlo, se libera la condición del sistema del paciente. Estás trabajando con tu experiencia, para sanarlo a él. Claro que previo a esto, haces muchas meditaciones de kundalini yoga, e intercambias, meditación, sanación. Cada año, desde hace once años, me voy a Italia, justo una semana después del Encuentro Nacional de Yoga, es una técnica que aplico con mi familia y con mis alumnos en clases particulares.

Postura de Yoga favorita:
-De Hatha Yoga: Paschimottanasana, porque siento que me contiene mucho, me suelto y me voy. Me gusta sentir el estiramiento en las piernas.
-De Kundalini: me gusta mucho la meditación Naad, la Meditación de Amor y Paz, durante todo el embarazo la hice, e incluso, la hago cuando me da insomnio.

Mantra favorito: Guru Ram Das, sin lugar a dudas, es el cuarto guru de la tradición Sikh, trabajas con el corazón.

Mudra favorito: Dhyan Mudra, y el mudra crístico.

Maestros que han dejado huella:
Yogi Bajan, Kundalini Yoga
Guru Dev Singh Kalsa, técnica de sanación Sat Nam Rayasan
Vasant Lad, Ayurveda
Dieter Lenoir, Ayurveda
Beth Viegler, Hatha Yoga
Oscar Velázquez, Hatha Yoga

Ana Paula y la maternidad:
-Lo máximo, lo mejor que me ha pasado en la vida, siempre quise ser madre desde niña, mi visión de la maternidad era mecerlo, en silencio, tierno, callado, pero en la vida real, cuando se convierten en “gremlins”, me di cuenta de la enorme responsabilidad que conlleva cuidarlos. Elías, se ha convertido en mi mayor maestro, ahí es donde practico el verdadero yoga. Me siento plenamente satisfecha.

Cómo se visualiza Ana Paula en 5 años:
-Me visualizo creando formas, caminos, salidas, donde pueda llevar el bienestar a más personas, integrarme a un programa de políticas públicas, o educación, algo que me permita dar un paso más. Me gustaría pintar. Me visualizo pintando, al lado de un hombre que me quiera mucho y que yo quiera mucho. Disfrutar el día a día en equilibrio, estando en mi centro, tranquila. Que la mente no se vaya para adelante ni para atrás-. Hace una pausa meditativa, se da tiempo para acertivamente agregar:- Visualizarse… Sí, está bien, pero sin quedarse ahí, siempre hay que regresar a este instante, al presente, al solecito, al cafecito y, entonces, empezar a darle-.

Temas de los que hablarías en tu próximo libro:
-Pues tendría que ser un libro sobre niños o para los niños, yo sólo escribo de acuerdo a la experiencia que estoy pasando, que estoy habitando en mi presente. Y mi presente es Elías-.

No cabe duda, ella es una alquimista, habita su espacio y su aire mientras charlamos, es fiel a su fuego interno y al agua tibia que toma, y se deja envolver por mi energía de tierra con total rendición durante la entrevista. En verdad durante ese fin de semana fui testigo de la moderación, de alguien que verdaderamente ha integrado el conocimiento a su vida, alguien que predica con el ejemplo, en los pequeños y en los grandes detalles. Se trata con suma delicadeza y trata a lo que le rodea con igual respeto y tolerancia, reconociendo los aspectos que le cuestan porque, por supuesto, hay zonas donde Ana Paula se cuesta, justo en esos momentos es que se escucha, se detiene, y abre ese parteaguas de presente para atenderse.

Mi agradecimiento profundo a Ana Paula Domínguez quien después de entregarse en el curso de Ayurveda que impartió durante el fin de semana en Seiyoga, en San Luis Potosí, durante este 8 de marzo, me hizo habitar ese instante infinito de atemporalidad, recordándome porqué tenía que estar aquí hoy. Una mujer con un currÍculum respetable, una hacedora del Yoga en México: Acción, contra el miedo, no hay más, sólo la acción. Hoy honramos pues la capacidad de la mujer por ponerse en acción para recuperar su tesoro perdido: La intuición, la visión interior, la sutileza de considerarte una pieza especial dentro del magnífico y perfecto engranaje universal.

Namasté