La impaciencia y la paciencia en las articulaciones

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La impaciencia y la paciencia en las articulaciones

“La paciencia es en sí misma una energía. La impaciencia, un despilfarro de la misma energía.”– Fedora Aberastury.

Les quiero compartir un descubrimiento que tuve ayer mientras daba una clase de anatomía vivencial. Tuve la fortuna de poder experimentar uno de los ejercicios que estaba proponiendo: sentir una articulación mientras una compañera me ayudaba, movilizándola lentamente. La ventaja de estos ejercicios es que podemos dejar de mover, y enfocar toda nuestra atención en sentir, en contemplar.

articulaciónY así estábamos, conociendo vivencialmente ese espacio, como quien entra en un nuevo paisaje y se toma tiempo para notar lo que aparece, con el asombro de los niños. Así, explorar el espacio de la articulación, sintiendo su líquido sinovial, su membrana, los cartílagos que recubren cada hueso, y los ligamentos que le dan soporte y estabilidad.

Y es cuando vino la sensación-pensamiento, (como un pensamiento de la capa de vijnana maya kosha, o la intuición: pensamiento-certeza): En las articulaciones vive la paciencia y la impaciencia.

Sentí que cuando ahí se manifiesta la paciencia, se puede sentir el deslizamiento, la manera en que se articula con fluidez y claridad de movimiento, de manera que los músculos responden de forma equilibrada. Experimenté que cuando hay impaciencia, el movimiento quiere encontrar atajos, no usa su forma curva, quiere ir en rectas y jalonea los músculos para lograr su cometido de llegar rápido.

Las dos habitan, con las dos nos movemos, y me quedé con la pregunta, para explorar en mi práctica, de cómo lograr agilidad y rapidez y al mismo tiempo cultivar esa paciencia. Porque la vida nos exige a veces rapidez, aunque a veces sólo creemos que tenemos que actuar rápido para ser eficientes.

Entonces también la pregunta ¿cómo elijo articularme con la vida?.

articulaciónLes comparto unos principios que me ayudan a habitar y respetar el espacio articular y permitirle su movilidad, sin que se debiliten sus ligamentos.

Las articulaciones son lugares de pasaje (esto nos sirve para no bloquear demasiado una articulación, cuando recibe peso o cuando es una estación por donde pasa el prana, pensar en mantener la articulación disponible).

 
La metáfora de la silla. Se trata de prestar atención, especialmente a cualquier articulación que esté recibiendo peso (tobillos, rodillas, caderas si estás de pie), y distribuir en forma pareja el peso en las cuatro esquinas de la misma. La mayoría de las personas solemos recargar el peso en el lado interno más que en el externo, o viceversa, provocando con el tiempo desgaste y dolor articular. En la práctica, puede servir trabajar con la imagen de una mesa o silla de cuatro patas, ¿en qué pata estoy apoyándome más? ¿puedo, con movimientos muy sutiles, probar a cambiar y equilibrarme sobre las cuatro patas?
A partir de esta exploración, con el tiempo, podemos lograr que los músculos se involucren también de forma equilibrada en el sostén de nuestro esqueleto, y en la realización de las posturas, sin lastimarnos las rodillas por ejemplo.-Usar la imaginería, para crear una burbuja que crece desde el centro de la articulación, para abrir el espacio. La misma palabra ABRIR, pulsando como mantra dentro de la articulación es una meditación muy efectiva.

Imaginar que tus articulaciones son pequeños laguitos. Mientras te mueves, esto te ayuda a mantener estos espacios hidratados.

Darle presencia a los ligamentos que sostienen la articulación, abrazándola con tus manos, o imaginariamente sentir su abrazo, nos da más claridad y firmeza en los movimientos.

Muchas de estas exploraciones implican trabajar con esa otra herramienta en Yoga, que es la intención, la mente viajando por el cuerpo y creando más prana. Hacer con la imaginación y la atención es otro tipo de hacer, que requiere paciencia. Cultivar la paciencia para darle espacio a la circulación del prana.

La Paciencia como la ciencia de la paz.

Por Ivana Sejenovich