Por Nathaly Marcus
Especialista en medicina mente-cuerpo y epigenética.

Hoy en día si uno quiere comer sano y nutritivo tiene que cultivar sus propios alimentos o comprar alimentos orgánicos.

Todos los alimentos procesados han facilitado la  forma de cocinar hoy en día y nos ha ahorrado mucho tiempo pero desgraciadamente el precio a pagar es muy costoso, ya que con esto se ha aumentado la aparición de  enfermedades crónico degenerativas como son artritis, infartos, fatiga crónica, esclerosis múltiple, fibromialgia, obesidad, déficit de atención con hiperactividad, desórdenes bipolares, osteoporosis, depresión, cáncer , etc…

Linus Pauling, ganador del premio nobel en 2 ocasiones, menciona “Se puede monitorear cada enfermedad, cada desorden del cuerpo y  cada deficiencia de cada  mineral.” La base para  obtener una vida saludable recae en los minerales.

Cada emoción se consume un mineral, las radiaciones electromagnéticas como el wifi, nuestro estilo de vida, el estrés, la contaminación ambiental, los procesos que se comen los alimentos, la agricultura, los conservadores, químicos, aditivos, y potencializadores del sabor,  los alimentos procesados, una dieta alta en azúcar y sobre todo la intoxicación de metales pesados desplazan  y debilitan nuestras minerales y vitaminas de nuestra célula logrando deficiencias importantes que repercuten en nuestra salud.

Las vitaminas son compuestos orgánicos requeridos por el organismo en pequeñas cantidades y que cumplen funciones bioquímicas esenciales para el mantenimiento de la vida. Su reemplazo es simple ya que los alimentos son la fuente de estos compuestos. Sin embargo, no existe ningún alimento que aporte por si solo todas las vitaminas.

Se acostumbra a clasificar las vitaminas por sus características físicas como hidrosolubles y liposolubles. Las liposolubles son transportadas en los lípidos de los alimentos y como tales su absorción se ve afectada por los mismos factores que influencian la digestión y absorción de grasas.

Estas vitaminas tienden a ser almacenadas en cantidades diversas por el organismo y por lo tanto el riesgo de precipitar una deficiencia, si no son consumidas en forma diaria, es bajo.

La misma naturaleza liposoluble las hace potencialmente tóxicas ya que en caso de aporte exógeno excesivo, tienden a acumularse. Las vitaminas A, D, E, y K son aquellas liposolubles actualmente identificadas y para todas, excepto para vit K, se han establecido las recomendaciones de ingesta.

Todas las otras vitaminas se han clasificado como hidrosolubles y como tales no son almacenadas en cantidades apreciables y son excretadas por la orina. Esto hace requerir de un consumo diario de éstas para mantener los procesos bioquímicos y fisiológicos dependientes en forma normal.

LA VITAMINA C es necesaria para la formación de colágeno, para la correcta cicatrización de heridas, reparación y mantenimiento de los tejidos de las diferentes partes del cuerpo y también para la síntesis o producción de hormonas y neurotransmisores. Al igual que otras vitaminas, es un poderoso antioxidante.

Puesto que nuestro cuerpo no produce vitamina C, debemos incorporar a través de los alimentos.

Funciones:

  • Mejora la visión y ejerce función preventiva ante la aparición de cataratas o glaucoma.
  • Es antioxidante, por lo tanto neutraliza los radicales libres, evitando así el daño que los mismos generan en el organismo.

Su capacidad antioxidante hace que esta vitamina elimine sustancias toxicas del organismo, como por ejemplo los nitritos y nitratos presentes en productos cárnicos preparados y embutidos. Los nitratos y nitritos aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer.

Su virtud como antioxidante nos protege ante el humo del cigarrillo, y como mejora el sistema inmune, es también utilizada en pacientes sometidos a radio y quimioterapia.

  • Es antibacteriana, por lo que inhibe el crecimiento de ciertas bacterias dañinas para el organismo.
  • Reduce las complicaciones derivadas de la diabetes tipo II
  • Disminuye los niveles de tensión arterial y previene la aparición de enfermedades vasculares
  • Tiene propiedades antihistamínicas, por lo que es utilizada en tratamientos antialérgicos, contra el asma y la sinusitis.
  • Ayuda a prevenir o mejorar afecciones de la piel como eccemas o soriasis.
  • Es cicatrizante de heridas, quemaduras, ya que la vitamina C es imprescindible en la formación de colágeno.
  • Aumenta la producción de estrógenos durante la menopausia, en muchas ocasiones esta vitamina es utilizada para reducir o aliviar los síntomas de sofocos y demás.
  • Mejora el estreñimiento por sus propiedades laxantes.
  • Repara y mantiene cartílagos, huesos y dientes.

Deficiencia de vitamina C

La deficiencia o carencia de vitamina C (ácido ascórbico) puede producir o verse reflejada por:

  • Inflamación y sangrado de las encías
  • Piel áspera y reseca
  • Hematomas espontáneos
  • Deficiencia en la cicatrización de heridas
  • Sangrado nasal
  • Dolor e inflamación articular
  • Anemia
  • Esmalte dental debilitado
  • La carencia más grave de vitamina C se conoce como escorbuto, que se observa con mayor frecuencia en ancianos y desnutridos. El escorbuto está caracterizado por un debilitamiento general del organismo, anemia, encías inflamadas y hemorragias.

FUENTES: melón, toronja, guayaba, kiwi, mandarina, naranja,  papaya, frambuesa, pimiento rojo, brócoli perejil

VITAMINAS DEL Complejo B

Vitamina B1 o Tiamina.

  • Es muy buena para la agilidad mental y para luchar contra la depresión, ya que ayuda a que el cerebro absorba la glucosa que necesita. Es muy buena para prevenir males de la vista, como el glaucoma. También es ideal para que los músculos y el sistema nervioso se nutran.

FUENTES: pavo oscuro, ajonjolí, harina de papa, berenjena, semillas de girasol, piñones, chícharos, pistaches, frijoles.

Vitamina B2 o Rivoflavina.

  • Es muy buena en la lucha contra la anemia, ya que ayuda a la producción de glóbulos rojos. Mantiene en buen estado el sistema inmunológico y ayuda a la restauración de los tejidos, por eso es recomendable consumirla después de una operación. Ayuda a mantener las uñas, la piel y el cabello en buen estado.

FUENTES: Queso feta, aguacate, germen de trigo, atún, pollo, carne, pescado, pavo, semillas de girasol,espárragos, champiñón, camote,

Vitamina B3 o Niacina.

  • Esta vitamina es muy buena para el aparato circulatorio, ya que mejora la circulación, permitiendo un mejor flujo de sangre. También ayuda a reducir el colesterol malo en la sangre. Su deficiencia provoca mal aliento y problemas en el sistema nervioso.

FUENTES: Aguacate, arroz integral, espárragos, pollo, almejas, pato, pavo, semillas de ajonjolí, semillas de girasol, frijol, champiñón, camote.

Vitamina B5 o Ácido Pantoténico.

  • Es ideal para combatir la anemia, porque ayuda a la generación de hierro en el cuerpo. También ayuda a que las grasas se metabolizan y a producir insulina. Si sufres de migrañas y estrés, la vitamina B5 puede ayudarte a superarlas.

FUENTES: queso camembert, pavo, pollo, pistaches, nueces, semillas, champiñón, chícharos.

Vitamina B6 o Piridoxina.

  • Esta vitamina ayuda a la creación de hemoglobina en la sangre y a luchar contra la anemia. Asimismo, ayuda a mantener en buen estado los sistemas inmunológico y nervioso. Si tienes problemas de cálculos renales, esta vitamina será tu mejor aliado. Ayuda al metabolismo de energía, a la función del SNC, al sistema inmune y al metabolismo de la homocisteína.
  •  Se recomienda su uso para pacientes con: SPM, déficit de atención, hiperactividad, depresión, diabetes mellitas, problemas cardiovasculares, asma, osteoporosis, embarazo (náusea, vómito, defectos al nacimiento y aborto), piedras en los riñones, dermatitis seborreica, autismo, infertilidad, entre otras.

FUENTES: yema de huevo, carne, hígado, riñón, pescado, lácteos, granos integrales, frutas secas.

Vitamina B7 o Biotina.

  • El cabello, la piel y las uñas lucirán mejor con una buena dosis de Biotina diaria. Ayuda a metabolizar los carbohidratos, las grasas y las proteínas, así como la glucosa.

FUENTES:  Yema de huevo, hígado, leche, queso cottage, queso de cabra, mozzarella, aguacate,yogurt, papaya, sandia, germen de trigo, arenque, langosta, almendras macadamias, camote.

Vitamina B9 o Ácido Fólico.

  • Es muy recomendada para las personas que sufren de anemia crónica. Su deficiencia se puede observar en personas que tienen problemas de taquicardias, debilitamiento y depresión. Es muy recomendable para las personas que fuman e ingieren alcohol habitualmente, ya que estas sustancias hacen que no se absorba la vitamina B en el cuerpo.

FUENTES: aguacate, melón, papaya, amaranto, germen, nuez de la india, semillas, frijoles de todo tipo, alcachofa, betabel, brócoli, col, chícharos, frijol de soya, pistaches, nuez.

Vitamina B12 o Cobalamina.

  • La vitamina B12 es muy necesaria para evitar los casos de anemia más frecuentes en personas mayores. Asimismo, el cerebro, el corazón y el sistema nervioso la necesitan indispensablemente para un buen funcionamiento. Se recomienda su uso para pacientes con: Fatiga, depresión, insomnio, ansiedad, desórdenes neurológicos, ciática, asma, hepatitis viral, desórdenes dermatológicos, infertilidad, tinnitus, entre otras

FUENTES: Sardinas, trucha, atún, conejo, pollo, ostión, salmón.

Colina.

  • Esta vitamina es esencial para personas que sufren de hígado graso, ya que ayuda a que los lípidos y las grasas no se acentúan en el hígado, sino que se metabolizan en el resto del cuerpo. También ayuda al sistema nervioso y a mejorar la memoria.
  • Inositol. Vitamina del complejo b ayuda a la ansiedad, cambios de humor, mejorar sueño, memoria, y regulación hormonal, mejora síndrome de ovario poliquístico

FUENTES: Sardinas, trucha, atún, conejo, pollo, ostión, salmón.

VITAMINAS LIPOSOLUBLES

VITAMINA A: Promueve la integridad y la sanación del tejido epitelial, como la piel, el tracto gastrointestinal, conjuntiva y el tracto respiratorio. Promueve la función inmune y la resistencia a infecciones.

FUENTES: chabacano seco, camote, perejil, espinaca, mango, pimiento rojo, chile, melón, brócoli, papaya, huevo, cereza, espárrago, jitomate, chícharo y ciruela.

VITAMINA E: Antioxidante, estabiliza la membrana celular, inhibe la placa en arterias. Mejora la función inmune.
– Se recomienda su uso a pacientes con: enfermedades cardiacas, condiciones ginecológicas, epilepsia, osteoartritis, entre otras.

FUENTES: aceites, vegetales, germen de trigo, semillas de girasol y almendras.

VITAMINA K: Activa factores de coagulación y participa en la síntesis de proteína del hueso.
– Se recomienda su uso a pacientes con desórdenes en la coagulación, osteoporosis, náusea y vómito en embarazo.

FUENTES: huevos, hígado, vegetales con hojas verdes, aguacate, higos, plátanos, ejotes, espárragos,frijol, coliflor, espinaca, brócoli.

VITAMINA D: Interviene en la absorción y en el metabolismo del calcio, ayuda en le crecimiento y diferenciación celular y tiene efectos inmunoreguladores.
– Previene osteoporosis, cáncer, arritmias cardiacas, esclerosis múltiple, hipertensión, entre otras.

FUENTES: huevo, ostión, macarela, salmón, camarón, atún, champiñón, semillas girasol.

MINERALES 
CALCIO: Útil para prevención y tratamiento de osteoporosis, calambres, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, hipertensión, preeclampsia, entre otras.

FUENTES: queso ricotta y cottage, caviar, cangrejo, langosta, almendras, semillas de ajonjolí, pistaches, semillas de girasol, frijolesbrócoli, col, calabaza, tortilla.

ZINC: promueve la curación de heridas, incrementa la función inmune, acción antiinflamatoria, antiviral.
– Se recomienda su uso a pacientes con: condiciones dermatológicas, enfermedades infecciosas, retardo en el crecimiento, artritis reumatoide, tinnitus, anorexia, degeneración muscular, entre otras.

FUENTES: jengibre, chícharos, yema de huevo, queso feta, germen de trigo, cangrejo, ostiones, palmitosalmendras, nueces, semillas, champiñones

POTASIO: Reduce la presión sanguínea, previene infarto cerebral y enfermedades cardiacas, diabetes, entre otras.

FUENTES: aguacate, plátano, melón, papa, naranja, toronja, leche, papaya, pasas, higos, ciruelas, dátiles, mandarinas, queso ricotta, germen de trigosalmón, pistaches, semillas de ajonjolí, almendras, frijoles, col, betabel, brócoli, espinaca.

HIERRO: Se recomienda su uso a pacientes con: anemia, pérdida de cabello y menorragia.

FUENTES: chabacano seco, ciruela, almeja, ostión, carne, pollo, pato, hígado, almendras, nuez de la india, pistaches, macadamias, semillas de calabaza, ajonjolí, frijol de todo tipo, lentejas, espinaca, alcachofa.

MAGNESIO: Interviene en el metabolismo de energía, inhibe la agregación plaquetaria, dilatador de venas, antiespasmódico muscular.
– Se recomienda su uso a pacientes con: constipación, fatiga, fibromialgia, enfermedades cardiovasculares, piedras de calcio en riñón, osteoporosis, migraña, entre otros.

FUENTES: aguacate, dátiles, higos, chabacanos, germen de trigo, arroz integral, almendras, nuez de la india, macadamias, semillas de girasol, espinaca, coco, perejil y ajonjolí.

MANGANESO: Ayuda a la síntesis del tejido conectivo, formación de huesos y al metabolismo de la glucosa.
– Se recomienda su uso a pacientes con: osteoporosis, epilepsia,  problemas en cartílagos y hierro alto.

FUENTES: caracol, almeja, germen de trigo, coco, semillas de calabaza, almendras, ajonjolí, cereza, zarzamora, piña, harina de papa.

MOLIBDENO: Se recomienda su uso a pacientes con: sensibilidad al sulfito, dolores y ácido úrico elevado.

FUENTES: germen de trigo, lenteja, hígado de res, coliflor, arroz integral, huevo, yemas, ejotes, semillas de girasol.

CROMO: Ayuda a la actividad de insulina y promueve el factor de  tolerancia a la glucosa.
Se recomienda su uso a pacientes con: diabetes mellitus, hipoglucemia e hiperlipidemias.

FUENTES: papaya, cebolla, ostiones, melón, pimienta fresca molida

COBRE: Promueve la curación de heridas y fortalece el tejido conectivo, actividad antiinflamatoria, regula los niveles de colesterol y glucosa.

– Se recomienda su uso a pacientes con: artritis, osteoporosis, enfermedades cardiovasculares, anemia, entre otras. FUENTES: almejas, cangrejo, langosta, ostiones, almendras, nuez de Brasil, nuez de la india, pistaches, ajonjolí, semillas de girasol.