La práctica hace al maestro

La práctica hace al maestro

Creo que en el caso de un instructor de yoga, nunca fue tan verdadera una cita como la anterior, con la mayor parte de los maestros de yoga, la inquietud por la docencia surge después de haber pasado por el proceso de asistir a clases como alumno.

Cuando hablo de ser instructor de Ashtanga Vinyasa Yoga, me refiero a quienes practicamos este sistema, el cual, con el paso del tiempo, ha perdido su esencia debido a las nuevas corrientes que lo han cambiado de forma sustancial y siguen llamándolo por su nombre; es importante mantener las tradiciones en yoga y respetar los linajes, debido a que hoy en día podemos tener acceso a estas prácticas ancestrales y si las modificamos corremos el riesgo de deconstriírlas afectando a futuras generaciones que estén interesadas en esta filosofía. No estoy en desacuerdo que existan nuevas corrientes o vertientes de lo que es el sistema de ásana, pero si hago hincapié en que se diga claramente que es lo que se está practicando.

“El Ashtanga Vinyasa yoga es un sistema que, si es practicado correctamente, en el orden secuencial permite que el practicante descubra su máximo potencial a niveles tanto de conciencia física, psicológica y espiritual”, su fuerza recae en el matrimonio perfecto entre respiración y movimiento, el sistema se divide por series, existen tres grupos que a su vez se dividen en seis series, la primera llamada yoga chikitsa, chikitsa significa terapia, esta primera serie desintoxica y alinea el cuerpo, es para cualquier practicante en general y podría usarse durante toda una vida como práctica personal, toma muchos años llevarla a su perfección; la segunda serie llamada nadi sodhana purifica el sistema nervioso abriendo y destapando el cuerpo energético y se dice que quienes perfeccionan ésta es porque tienen la inquietud de enseñar, debido a la complejidad de las posturas, el entendimiento de los movimientos y la respiración requieren de mayor dedicación y mucha fuerza de voluntad. Las últimas cuatro series avanzadas A,B,C,D (sthira bhagah samapta), integran la fuerza y gracia de la práctica, que requiere mayores niveles de flexibilidad y humildad, el profundizar en éstas es un camino personal en donde el mayor reto está en la dedicación y disciplina buscando esto como una forma de vida en el camino hacia Samadhi, según el entendimiento que cada quien tenga de este concepto de iluminación o realización personal.

Pretendo que este artículo sea una observación a quienes se dicen maestros de ashtanga vinyasa yoga sin siquiera haber cumplido un mínimo tiempo de práctica personal, como mínimo haber comprendido y terminado la primera serie ya que de no ser así no puede haber una comprensión de su complejidad, la perfección y esfuerzo que se requiere para dominar este sistema que requiere tanta disciplina, dedicación y precisión; es importante marcar una diferencia entre lo que es el ashtanga vinyasa yoga como un sistema tradicional y las nuevas corrientes que se derivan de él como flow yoga, power yoga, vinyasa flow, Iyengar flow, jivamukti yoga, etc. No es que uno sea mejor que otro, lo único que pretendo hacer es darle crédito a una tradición de la cual parten las demás vertientes que por supuesto han tenido mayor auge debido a que son más accesibles a una cultura occidental que tiene como característica la búsqueda de beneficios a corto plazo y con menor esfuerzo, dejando atrás lo que es un compromiso con la práctica diaria y la obtención de un beneficio profundo y permanente que deja un esfuerzo constante.

Al mismo tiempo lo comparto con mucha compasión, ya que si el camino que escogieron es realmente este, que no haya un sacrificio de la practica personal por la docencia, las practicas de realización personal son algo que debemos de hacer todos los días y si dentro de tu practica esta subirte al tapete, que así sea, todos los días (descansando sábados, lunas llenas y lunas nuevas, según lo indica la tradición), porque de no ser así, lo que uno enseña no va a contar con la fuerza que se requiere para que tenga un impacto transformador en la vida de quienes lo practican en las distintas shalas de la ciudad.
Donde no hay esfuerzo no hay beneficio, la fuerza, la vitalidad y el sudor son características principales de esta forma tradicional, Sri K. Pattabhi Jois dice 99% práctica, 1% teoría, mi pregunta es Tú ya hiciste tu 99% de practica…