La quinta rama del yoga: Pratyahara.

La quinta rama del yoga: Pratyahara.

Estamos sobre estimulados, los ruidos de la ciudad, el exceso de información, los aviones que sobrevuelan la ciudad, claxóns, anuncios luminosos, la pantalla del celular, las redes sociales y sus notificaciones que no nos dejan un segundo.
Y luego entonces uno se queja de que no puede dormir, de que no sabe bajarle al ritmo o que simplemente está imposibilitado para descansar.

Nos es difícil reconectar con la quietud y el silencio externo y cada vez más, nos alejamos de nuestro ser verdadero.

Una de las 8 ramas del yoga, nos habla de la importancia de cultivar la maestría sobre las influencias externas que recibimos en nuestra vida.

Y se llama Pratyahara, el control de los sentidos.

En el pensamiento yoguico hay tres tipos de alimentos:
1. La comida, que nos nutre físicamente.
2. Las impresiones a través de los cinco sentidos, que tienen un impacto a nivel mental y sutil.
3. Las personas con las que nos relacionamos, que nos nutren a nivel del alma y pueden influenciarnos para ser más espirituales o claros, más activos o aletargarnos. La práctica de esta rama del yoga, implica el alejarnos de la comida que no nos nutre (la comida que carece de prana, fuerza vital como la comida congelada, empaquetada con químicos y conservadores: del exceso de impresiones sensoriales (soltar el celular, apagar la televisión, practicar la quietud, disfrutar estar solo y en silencio) y de asociaciones con personas que no nos inspiran desde el alma (personas con las que solamente hablas de cosas negativas o hablan mal de otras personas.

La frase del día. Si no vas a hablar bien del otro, mejor no digas nada.