Las cualidades del Yoga

Las cualidades del Yoga

En mi época de estudiante de danza y bailarina, recuerdo haber pasado muchas horas con ejercicios intensos tratando de tener mas flexibilidad: lograr que mi torso se pegara a las piernas o que la pierna llegara la cara. La flexibilidad y la velocidad eran las cualidades mas apreciadas. Cuando decidí dejar la danza para dar paso al Yoga pensé que lo adquirido como bailarina iba a ser un “plus” en las clases de yoga pero… oh sorpresa!

Durante mis primeras experiencias en la práctica de Asanas, sentía que las posturas me resultaban familiares y fáciles: no tenía ningún problema para “doblarme” para acá y para allá y pensaba que el yoga solo se trataba FLEXIBILIDAD y de ejecutar movimientos uno detrás del otro justamente como lo había aprendido en la danza. Esta percepción del yoga y mis habilidades físicas cambiaron cuando comencé a estudiar con Dharmapriya. En sus clases mi flexibilidad era casi un estorbo, ya que me impedía conectar con otras cualidades como la ESTABILIDAD y la CONTENSION, pero mas tarde el solo estar pendiente de estas dos cualidades me llevaba a desconectarme de otras.

Actualmente y después de muchos años de investigación y de impartir clases a personas de una gama muy diversas de edades, tipos de cuerpos y necesidades puedo decir que el yoga no se trata de mucha flexibilidad, ni de mucha fuerza ni de mucha movilidad, ni de mucha alineación, se trata del equilibrio consciente entre diferentes cualidades del funcionamiento del cuerpo y la mente para adquirir cierto nivel de bienestar y poder ser mas conscientes de quienes somos más allá de nuestros hábitos cotidianos. Convirtiéndonos en seres con posibilidad de generar de paz y felicidad para otros.

Las cualidades de la mente que se trabajan en la practica de yoga son principalmente la atención, la contemplación y la reflexión, mientras que las del cuerpo son la suavidad la contención, el alargamiento y la respiración consciente.

Y son justamente la sincronía de estas funciones mentales y cualidades físicas lo que hace que el yoga sea YOGA y no un adiestramiento físico con cierta dosis de lenguaje espiritual. Me ha tomado muchos años entender que el yoga no es únicamente el vestirse de cierta forma, ni el moverse fluidamente al ritmo de música, tampoco es la obsesión con la alineación de la estructura ósea-muscular ni el hacer formas bellas y sofisticadas, ni el dedicarse a lograr series de asanas predeterminadas.

Cuando ponemos el énfasis en desarrollar únicamente cualidades físicas como la flexibilidad o la fuerza, abrimos la puerta a que surjan patrones mentales como la obsesión, la comparación y la avidez y este excesivo énfasis en un aspecto del cuerpo abre las puertas a una posible lesión física, dejamos de practicar Ahimsa, no violencia y Metta, Amor incondicional. Cuando nos dedicamos solamente a buscar nuevas formas cada vez mas raras y sofisticadas descuidamos la práctica de Santosha que es el contento y la simplicidad. Cuando siempre practicamos de la misma manera inhibimos el aspecto de la creatividad y forzamos al cuerpo a hacer algo que quizá ya no necesita.

El yoga es una herramienta para descubrir los hábitos que nos conducen al sufrimiento físico, mental y emocional y esto requiere disciplina, energía y continuidad de propósito. Al practicar con atención consciente poco a poco se construyen nuevos hábitos de ser y estar, se van disolviendo tensiones del cuerpo, la mente se vuelve maleable, atenta, curiosa y creativa. Entonces cabe la posibilidad de el mundo maravilloso con el que conectamos en el tapete, tenga también su expresión en otros aspectos de nuestra vida.

Jnana Dakini es Fundadora de Yoga Espacio. Maestra de varias generaciones de practicantes y maestros de yoga en nuestro país. Investigadora y practicante de la meditación y el budismo. Colaboradora del IMY y Layla. Su recorrido en el yoga se inicio en la escuela Sivananda y estilos vinyasa en 1989, pasó por la Certificación de BKS Iyengar en 2009 y actualmente su experiencia y visión se sintetizan en una lealtad a las enseñanzas recibidas tanto de sus maestros, alumnos y propia experiencia y la vida siempre cambiante.