Mariana Sakar y la verdadera transformación

Mariana Sakar y la verdadera transformación

Una profunda depresión a los 15 años fue lo que sacudió la vida de Mariana Sakar, mejor conocida como Mars Yogi. “A esa edad tuve mi renacimiento, me estaba hundiendo en la oscuridad, casi me muero por anorexia nerviosa… Empecé a meditar y fui despertando. El yoga llegó a mi vida en 2010, no puedo decir si ha pasado mucho o poco tiempo, pero para mí ahora lo es todo, es mi misión de vida”.

En el Encuentro, la también fundadora del Gratitude Fest dará una clase de Kundalini yoga, enfocada a encontrar el equilibrio entre mente, alma y cuerpo. “Al despertar la energía kundalini en cada uno de los chakras que fluyen a lo largo de la columna vertebral, empiezas a entrar en un mayor nivel de conciencia, de transformación…

“La mayoría de la práctica es con los ojos cerrados porque nos enfocamos en la observación del interior; cuando los abrimos es sólo para apreciar el Universo y no a la persona de al lado, porque cada quien está en su proceso, en su camino de reconexión, de caerse y levantarse”.

“El yoga para mí es despertar en luz, es agradecer, no quejarse, vivir consciente, en unión, comunidad, sin competencia. Yoga es el reflejo de lo que ves DE TI en la vida”

Despertar cada chakra hasta llegar al sexto –el de mayor nivel espiritual– será el objetivo de la yogini, para quien “yoga” y “meditación” va “junto con pegado”; no por nada desde hace casi una década estudia y enseña ambas disciplinas. “Soy de la fiel idea y creencia que, si todo el mundo practicara yoga, vibraríamos en una frecuencia más alta. Por eso qué bueno que cada día somos más los que vamos despertando”.

Para Mariana, el yoga ayuda a equilibrar nuestra dualidad. “Somos luz, somos oscuridad; somos luna, somos sol, ¡hay que abrazar todo lo que somos!”.