Prácticas para balancear el sistema nervioso

Prácticas para balancear el sistema nervioso

En la práctica de Yoga y Artes Somáticas proponemos incorporar herramientas de movimiento, asana y meditación, que nos ayuden a balancearnos en el día a día. Comunicarnos íntimamente con nosotros mismos, para saber qué necesitamos, y procurarnos el espacio para satisfacer esa necesidad. Comunicarnos con los demás para escuchar y ser escuchados, porque somos parte de un sistema mayor, células de un organismo-planeta, que también orquesta su propia homeostasis. Al estar balanceados podemos contribuir a que otros seres encuentren ese recurso de auto regulación.

Te ofrezco en este blog una serie de exploraciones para que experimentes prácticas diseñadas para cultivar ese balance. Desde un lugar gozoso, escuchar a tu cuerpo, atender a sus ritmos y crear espacios de recuperación, para disfrutar tu vida, tus relaciones y tu movimiento libremente.

1-Los movimientos de flexión y extensión simple de columna, expresan los dos polos del sistema autónomo (simpático y parasimpático). Sentados en una silla, o en sukhasana, vamos a emplear concientemente estos movimientos para darle una presencia balanceada al sistema nervioso central. La zona de nuca y sacro, a través de la flexión, para activar el parasimpático, así como la región torácica-lumbar, con la extensión, para crear una presencia equilibrada del simpático.

2 –Una serie de meditación, autocontacto y movimiento,  basada en la relajación de los nervios craneales y el cerebro, para establecer presencia, espacio y circulación en cabeza, cuello, hombros, órganos y mente.

a) Relajación de los nervios craneales: Recostada en posición supina, comienza por respirar hacia lo profundo de la nuca, imaginando tu tronco encefálico, en la base de tu cráneo. Puedes tocar la apófisis mastoides, el hueso que está justo abajo de los lóbulos de tus orejas, e imaginarte una línea que conecta de izquierda a derecha. En el centro de esa línea está el foramen magnum, donde el cráneo se articula con la columna. Un poco hacia arriba y adelante está el tronco enfefálico.

Visualiza cómo de ahí surgen los nervios craneales, y puedes recorrer con tu mano o tu atención, para imaginar que estos nervios son ríos que pueden descansar en su regreso al mar del tronco encefálico, y relajarse hacia la tierra. Sólo con tocar tu nuca y tu rostro, o tu nuca y tu trapecio, y así con todos los nervios o sólo algunos, puedes alcanzar a hacer este ejercicio. Puedes usar el esquema de los nervios craneales y recorrer uno por uno.

b) Relajar el cerebro triuno.

 

Relaja el tronco encefálico, (o cerebro reptil), moviendo la cabeza ligeramente para crear espacio en lo profundo del nacimiento del cuello.

Relaja el centro del cerebro, o cerebro mamífero imaginando los dos lóbulos del tálamo y libera cualquier tensión en los órganos de los sentidos.

Relaja el neocortex, especialmente el lóbulo frontal, deslizando una mano sobre tu frente  y permitiendo que se apoye en el suelo del cráneo, o hacia la tierra.

Para aplicar en Yoga o la vida cotidiana:

1) Espacio en los plexos nerviosos: De cada vértebra salen nervios que forman plexos o conjuntos de nervios, que van a inervar regiones específicas del cuerpo. Si sabemos su ubicación, mantendremos una práctica cotidiana que respete el espacio por donde nace y corre el nervio (podemos visualizarlo como el cauce de los ríos). Así es posible conocer el origen de cierto malestar, buscando el nacimiento del nervio (un problema en codo, hombro o muñeca puede estar relacionado con un cuello tenso, ya que el plexo braquial que inerva el brazo tiene su origen en las cervicales).

2) La meditación en movimiento y el recorrido corporal conciente o escaneo, son prácticas que permiten desarrollar la parte sensorial del sistema nervioso. Cuando podemos sentir el movimiento, no sólo movernos mecánicamente, estamos balanceando este sistema.

3) Incorporar a tu rutina la alternancia conciente entre actividad y descanso y la observación de cómo te relacionas con el esfuerzo, y cómo usas tu energía en general en la vida.

Si quieres conocer y habitar tu sistema nervioso puedes participar en nuestro próximo módulo de Yoga y artes somáticas.

Por Ivana Sejenovich