¿Cuál me conviene más?

La proteína de suero contiene aminoácidos de cadena ramificada que son los que ayudan a construír musculo. Su precio suele ser más accesible y ayuda a reducir el apetito. La desventaja es que al ser producto lácteo, es posible que pueda producirte flatulencia, distensión abdominal y además suelen tener más cantidad de edulcorantes artificiales.

En el caso de las proteínas vegetales, las ventajas son que no contienen alérgenos y estas pueden así favorecer la salud del intestino y del sistema inmunológico. Otra de las ventajas es que las proteínas vegetales aportan antioxidantes, fitoquiímicos y vitaminas, no contienen colesterol y tienen un mínimo de grasas saturadas.

La proteína de leguminosas puede ocasionar inflamación, por lo que la proteína de hemp o la proveniente de la alcachofa o las semillas es recomendable.