¿Y qué hacemos con el enojo?

IMY

¿Y qué hacemos con el enojo?

El enojo está en el aire, no solo en México, sino en el mundo y de alguna manera necesitamos herramientas para hacer algo con él.

La reflexión más importante que tenemos que hacer es, que si estás enojado y reaccionas con violencia o con más enojo será como echarle más leña al fuego y obtendrás más de lo mismo. Por eso, ya hemos platicado sobre la importancia de buscar una cualidad contraria para sanarnos emocional o físicamente.

Similar aumenta similar, todo se cura por fuerzas contrarias. Si yo tengo gastritis, léase inflamación en el estómago propiciada, entre otras cosas por alimentos de cualidad caliente, como el picante, la comida grasosa o el alcohol, y consumo más picante y mantengo ese mismo hábito, el resultado será eventualmente una úlcera gástrica.

De tal suerte que enojarse y violentarse no parece ser la repuesta más sabia desde la perspectiva de las tradiciones milenarias de India, como el Ayurveda.

¿Qué hacemos entonces con el enojo?

Primero que nada, es necesario observarnos, darnos cuenta de qué es lo que nos produce enojo. Evadir la emoción solo hará que persista en nuestras vidas de forma oculta y reaccionar con violencia, solo aumentará el problema.

Por lo tanto, puede ser que respirar la emoción del enojo nos sirva para purificarla.

Cuenta la historia, que el Buddha entonces conocido como Bodhisattva, tomó la determinación de mantenerse inmóvil debajo del árbol Bodhi hasta experimentar el estado de iluminación.

Sin embargo, Mara una figura mítica dentro del budismo que representa la “Destrucción de la virtud”, al observar la intención del Buddha, se dedicó a presentarle una serie de retos para sacarlo de su estado de serenidad, desde cuestionarlo internamente hasta propiciarle todo tipo de calamidades climáticas. Pero aún así,el Budha mantuvo su determinación de mantenerse sereno.

Cuando abrimos un espacio para observar lo que es y sentir lo que se siente, se libera la tendencia, la emoción y propiciamos así una mente neutra.

De lo que se trata es que hombres y mujeres seamos más conscientes y honestos en relación a lo que hacemos y la forma en la que nos relacionamos.

No caigamos en el juicio, en el invalidar lo que hacen los demás, eso no aporta nada para que nuestra sociedad cambie de fondo.

Dejemos de ir en automático por la vida, de seguir repitiendo los patrones con los que fuimos educados hombres y mujeres, porque es lo más fácil, porque a mi me funcionó y aquí estoy o porque hay que continuar con las tradiciones familiares.

Demos espacio para promover en nuestras familias relaciones sanas, relaciones de respeto, de empatía, de amor. Así que antes de reaccionar con violencia, dejemos de ir en automático por la vida y de seguir alimentando un enojo que acaba solamente enfermándonos.

Las mujeres hicimos historia en nuestro país México, el 8 y 9 de Marzo del 2020.  La semilla está sembrada, ahora es el momento de que cada uno desde nuestra trinchera hagamos nuestro trabajo personal cada día, con todas las personas con las que nos relacionamos. Abramos la puerta al amor, a la empatía que nos hace tanta falta, no solo en nuestro país, sino en todo el mundo.

Con un cuerpo sano, emociones equilibradas, ejercicio, relaciones sanas y una buena alimentación, estamos del otro lado, cada uno haciendo nuestra parte, cada uno desde donde podemos.

Ana Paula Domínguez
Fundadora Instituto Mexicano de Yoga
@anapauyoga