Por Ana Paula Domínguez

Parte I

Buscamos el equilibrio. Obtener el necesario descanso que nos permita a su vez también tener la vitalidad para ir a través de las demandas de la vida cotidiana. En este sentido nuestra rutina diaria en la que incorporamos sencillos hábitos diarios, puede hacer la diferencia. Aquí te comparto algunos:

1.- Levántate más temprano.
El modo en como despertamos es crucial para anticipar como será nuestro día. Toma tiempo para levantarte de la cama. Una vez que suene el despertador, ponlo en la función de “snooze” y relájate. Quédate ahí y ponte un momento sobre el estómago. Deja que todo el peso del cuerpo caiga sobre tu cama y encuentra una postura cómoda boca abajo.
Quédate ahí unos momentos y luego ve sobre un costado y luego sobre manos vigorosamente para que estimules todo tu organismo. Cubre con tus manos la cara. Recibe el calorcito que emana de tus manos.

2.- Agradecimiento.
Tomate unos momentos antes de pararte de la cama para agradecer lo que si tienes el día de hoy. Ten unos momentos de quietud en los que observes tu respiración.

3.- Bebe agua tibia a sorbitos.
Para tener un sistema digestivo sano, es recomendable tomar agua tibia en ayunas. Bebe una o dos tazas de agua tibia y lo que es muy importante es que lo hagas despacio, a sorbitos. Si padeces de estreñimiento, esta es una de las mejores recetas para combatirlo y en general todo tu organismo te lo agradecerá.

4.- Libera toxinas de tu cuerpo.
La siguiente recomendación para mantener el cuerpo libre de toxinas es observar la lengua y limpiarla todas las mañanas. El Ayurveda sugiere que antes de lavarnos los dientes utilicemos un “limpia lenguas” para limpiarla de toxinas, sobre todo si está muy blanca. Repite esto 3 veces por semana.

5.- Al termina tu día, date un baño de pies.
Usa una tina y agrega una cucharada de sales de Epsom para limpiar tu campo electromagnético de todas las pantallas del día. Además de relajarte, te ayudará a dormir de forma más profunda.