Salamba Sirsasana

Salamba Sirsasana

Sirsasana es una de las posturas mas importantes, de ahí que se dice que es el ‘Rey’ de las posturas. Su práctica desarrolla equilibrio y aplomo. Hace que las células del cerebro y las glándulas pituitaria y pineal, reciban un adecuado suministro de sangre. Esta postura da energía al cuerpo entero. Sin embargo, es importante practicar correctamente Salamba Sarvangasana (la postura sobre los hombros) antes de aprender a hacer Sirsasana, ya que Sarvangasana siempre debe practicarse después de Sirsasana. Salamba Sirsasana es un a postura que produce calor y Salamba Sarvangasana enfría el cuerpo y la mente, equilibrando los efectos de Salamba Sirsasana. Se recomienda aprender a practicarla bajo la guía de un profesor experimentado. Su práctica es contraindicada durante la menstruación y para quienes sufren de presión alta, dolor de cabeza, glaucoma, y ciertos problemas en los ojos y oídos. Las personas que tienen problemas en el cuello pueden practicar versiones modificadas sin apoyar la cabeza en el piso.

Preparación

Dobla un tapete o una cobija y ponlo en el piso contra la pared. Arrodíllate frente a el, entrelaza los dedos de las manos y coloca los nudillos tocando la pared con las manos al piso. Coloca también los codos en el piso separándolos el mismo ancho de tus hombros. Las palmas deben estar abiertas y todos los dedos entrelazados. Presiona los huesos de los antebrazos firmes hacia abajo y eleva los hombros. Mantén esta importante acción durante toda las postura.

Entrando en la Postura

Coloca la cumbre de la cabeza sobre la cobija de manera que la parte posterior de la cabeza toque las manos. Estira las rodillas elevando las caderas. Camina hacia tu cabeza sobre la punta de los pies, pero resiste llevando las vértebras torácicas hacia delante. No permitas que la espalda se colapse hacia atrás, sino extiéndela hacia arriba. Mantén los hombros elevados, los omoplatos hacia dentro del torso y el pecho abierto.

Con las caderas arriba de los hombros, levanta primero una pierna e impúlsala hacia arriba llevando enseguida la pierna que quedaba al piso. Ya en la postura, estira las piernas y mantén solo los dedos de las manos y los talones en la pared.

En la Postura

Continua presionando los antebrazos al piso, eleva los hombros y mantén la cabeza firme en su lugar. Alarga desde la cabeza hasta las piernas y “camina” con talones sobre la pared hacia el techo. Mantén los omoplatos elevados y presiónalos firmes en la espalda observando que las costillas inferiores no se proyecten hacia delante. Mueve el coxis hacia delante pero resiste hacia atrás con los muslos firmes. Gira los muslos hacia el centro y extiende las caras interiores de las piernas desde las ingles hasta los bordes interiores de los talones. El peso debe estar en la cumbre de la cabeza, el cuello largo y los brazos presionando hacia abajo. Mira al frente y mantén la cara relajada.

Saliendo de la Postura
Mantén la postura de 1 a 5 minutos dependiendo de tu experiencia. Con los hombros elevados, exhala y baja las piernas una por una con control. Arrodíllate y apoya la frente en la cobija para descansar en Adho Mukha Virasana.

Para progresar

Para aprender a equilibrarte en la postura retira un pie a la vez de la pared hasta que estos queden en línea con tus hombros y cadera (5 a15 cm de la pared). Ya que logres permanecer estable, intenta entonces hacer la postura sin ayuda de la pared al centro del salón. Empieza subiendo con las piernas flexionadas desplazando primero las rodillas hacia abdomen. Todavía con las piernas flexionadas levanta las rodillas hacia el techo con los muslos perpendiculares al piso. Por último estira las piernas para quedar en Tadasana “de cabeza”.

 

Texto: Paul King y Chantal Gómez Jauffred
Modelo: Chantal Gómez Jauffred
Ambos co-directores de Practica Yoga en Guadalajara

Guadalajara, Jalisco

www.practicayoga.com.mx