Salud para las articulaciones o una yogui al desnudo

Salud para las articulaciones o una yogui al desnudo

¿Y quien dijo que las articulaciones después de tanta práctica no se desgastan? Quien no haya experimentado dolor articular luego de una práctica de más de diez años de asana que tire la primera piedra. Suena irónico pero entre más practicamos yoga los maestros, más encuentro lesiones por aquí y lesiones por allá. Dolor de rodillas, de muñecas, de lumbares… pareciera que el principio satya o la verdad preferimos guardarla en el cajón de la apariencia.

Ciertamente el yoga ayuda un montón a las articulaciones, en un principio hace que alguien muy rígido o muy tieso pueda ir incrementando su movilidad y flexibilidad, pero el uso excedido de las articulaciones o una mala colocación de las mismas, también puede lastimarnos. En lo personal, llevo unos meses, con un dolor persistente en las manos y las muñecas, y el hecho de escribir un artículo sobre articulaciones me confronta muchísimo, porque en el pedestal en el que me he colocado o me ha colocado mi profesión de maestra de yoga es imposible lastimarse, ¿quién me otorga el permiso para hacerlo? Me confieso sobreexigida conmigo misma y sobreexigida con mis articulaciones, poseo un sentido crítico interno muy fuerte.

Lo cierto, es que entre más escalones subo cuando voy viendo resultados en mi práctica y en la de los alumnos, que se van llenando de bienestar, que me felicitan en la calle por los resultados, que me recomiendan de boca en boca, que se han acercado al yoga con total confianza; es justo ahí, cuando una parte de mi ego comienza a aislarse, así que si necesito ayuda no sé pedirla y, a veces, espero a que los demás utilicen la telepatía o adivinen que deseo que me ayuden. Así que me di a la tarea de romper con esta lejanía y salí a investigar entre maestros amigos, cómo cuidar y nutrir mis articulaciones y éstos fueron algunas respuestas:
-Pedir ayuda cuando sea necesario. Aquí se incluye el uso de props. Primer lección cumplida para mi.
-Escuchar a tu cuerpo: si aumenta el dolor durante alguna postura entonces significa que estás sobrecargando tus articulaciones.
-Usa las articulaciones y los músculos más grandes y más fuertes de tu cuerpo.
-Distribuye el peso en múltiples articulaciones. Se más consciente de las posiciones del cuerpo en cada asana.
-Equilibra el reposo con la actividad. El arte de la Moderación. Así como equilibrar los grupos de posturas durante la semana.

Y, en cuánto a los consejos de la abuela no podían faltar: cocinar tus alimentos con cúrcuma, ya que es una buena aliada de los ataques de artritis, ya que ayuda a mitigar los efectos de esta dolencia debido a sus efectos diuréticos y drenantes. El calcio ayuda con la salud de los huesos y se encuentra en la leche, el yogur y el queso, el ajonjolí. Para ayudar a la absorción del calcio son buenos los alimentos que tienen magnesio, vitamina D y fósforo, como las nueces, las semillas, la soya y los granos enteros. El agua natural también es importante para ayudar a que las toxinas fluyan por el cuerpo y ayuden a lubricar las articulaciones. Consume agua en lugar de otras bebidas como refrescos, café y alcohol, estas bebidas también son ácidas y pueden quitar el calcio de los huesos, haciéndolos más débiles.
Por último, seguir practicando Yoga:
-Cuando se practica regularmente aumenta la desidad ósea en un uno por ciento al año.
-La agilidad y gracia con que se mantiene el cuerpo es difícil de medir, pero definitivamente, muchos practicantes encuentran la práctica del yoga como una “fuente de la juventud”.
-El yoga es beneficioso para los huesos, las articulaciones y el tejido conector. La práctica de asana se realiza manteniendo contracciones isométricas, permitiendo que las articulaciones se vuelvan más lubricadas y más flexibles.
-Los huesos también se benefician por la carga colocada en ellos durante las posturas. Si tus huesos y articulaciones están en mala forma, tu cuerpo puede desarrollar osteoporosis, artritis y falta de movilidad.

Después de este nutrida reflexión de mi gente cercana, debo reconocer que últimamente me impongo muchos deberes, como practicante y maestra, porque en el fondo busco el reconocimiento de mis alumnos, lo confieso y reconozco que lo hago por mi y no porque alguien me obligue. Hoy quiero concederme el derecho de buscar reconocimiento haciendo cosas por los demás, lo cual me deja con una sensación muy agradable y una profunda alegría cuando lo hago, quizá gracias a esto me he vuelto más ágil y flexible en mis articulaciones.