Svadhyaya

Svadhyaya

El yoga comprende enseñanzas para la mente y para el corazón. Consiste en una muy rica tradición de estudio dirigido a guiarnos en nuestra práctica cotidiana.

De acuerdo a los Yoga Sutras de Patanjali, Svadhyaya es una práctica esencial.

El concepto de Svadhyaya aparece en el primer sutra del segundo capítulo. Forma parte de Kriya Yoga, junto con Tapas e Ishvara Pranidhana. Estos tres conceptos trascendentales comprenden una metodología para lograr el engrandecimiento de nuestro ser.

En esta ocasión, nos enfocaremos en Svadhyaya, cuyo significado esencial ha sido siempre, el de memorizar y recitar las escrituras sagradas. Aunque en realidad, estas enseñanzas, originalmente, no eran transmitidas por escrito, ya que en ese entonces, los portadores de la tradición yóguica, se trasladaban de un lado a otro, y no tenían una vida sedentaria. De ahí la importancia de desarrollar el dominio de la memoria.

A la vez, Svadhyaya tiene un significado adicional. Significa “Colocarse a uno mismo, con gran respeto, dentro de uno mismo”. Se refiere al estudio y conocimiento del yo. Es un concepto que tiene en esencia, la fuerza del corazón. La memoria y el corazón están vinculados, ya que aquello que mas recordamos es aquello que nos ha tocado el corazón.

Un yogui asume la responsabilidad de establecerse en la práctica de disciplinarse y enfocarse en las enseñanzas que transforman a la mente y al corazón.

Partimos de Tapas, entendiendo por ello todas esas prácticas que curan, nutren y alquimizan al cuerpo. Nuestra experiencia debe ser somática antes de comprender svadhyaya, en toda su dimensión. Tapas nos invita a quemar y transmutar, a través de la experiencia directa, todo ello que nos obstaculiza la capacidad de reconocer nuestra esencia.

Svadhyaya, por otro lado, comprende el acto de conectarnos con nosotros mismos. Al iniciar con nosotros, estamos por un lado recogiendo todo el conocimiento que nos viene del pasado, y por otro expandiéndolo. A través de ello colaboramos a sostener la tradición, a recoger los valores que hemos heredado, a ser el conducto, por medio del cual, se transmiten dichos valores a las siguientes generaciones.

Nos preguntamos ¿Qué hemos aprendido? ¿Qué recordamos? ¿Qué valores no queremos que desaparezcan y deseamos llevarnos a la siguiente generación? Estas preguntas nos llevan a establecer una conexión fundamental, capaz de permitirnos encontrar lo divino en nosotros. Este conocimiento se vuelve vivencial y profundo, y reside en nuestro corazón.

Dedicar tiempo a preguntarnos sobre nuestras conexiones, reflexionar sobre ellas contribuye a que crezcan, a que evolucionen y cambien, pero sostenidas en esa ininterrumpida presencia de la verdad.

Empezar con uno mismo equivale a llevar las memorias que nos acompañan, las que son nuestras en lo individual y en lo colectivo, al corazón.

El yogui va desarrollando un virtuosismo en relación a lo que aprende y en relación a lo que decide llevar hacia su interior; va refinando su capacidad para hacer espacio para la reflexión, para volver a pensar, para apropiarse de su práctica desde el corazón.

Finalmente, lo esencial de la práctica es sentirse cada vez mas profundamente conectados, lograr saborear un sentido ininterrumpido de ser en la vida cotidiana. Lo que en un principio representa esfuerzo, eventualmente se vuelve nuestra segunda naturaleza.

El resultado mas trascendente del estudio de yoga es el desarrollo de la maestría sobre nuestra tendencia a reaccionar impulsivamente. Cada uno de los textos importantes de yoga, nos ofrece inspiración para el auto-conocimiento. En el caso de los yogasutras, vemos que esas pequeñas frases contienen material infinito para la reflexión y para la práctica. Nos revelan que la práctica consiste en afinar nuestra capacidad para acceder a la experiencia que acontece en sintonía con todo aquello que nos recuerda lo sagrado de vivir, el extraordinario regalo de ser seres humanos.

Svadhyaya nos habla de la escucha, de la asimilación, de la importancia de recordar quiénes somos, de saber de dónde venimos; y en especial nos muestra el camino para apropiarnos de la enseñanza y así poder pasarla enriquecida y con integridad.