¿Te gustaría incrementar tu flexibilidad?

¿Te gustaría incrementar tu flexibilidad?

En muchas ocasiones, me encuentro con gente que dice no practicar yoga, ya que no posee la flexibilidad para hacerlo. A lo que respondo que la flexibilidad es una consecuencia de la práctica.

El yoga te ofrece la posibilidad de aprender a manejar el estrés, mantener la flexibilidad del cuerpo físico y te proporciona salud y vitalidad.

La práctica de posturas de yoga al ser combinadas con la respiración, el foco visual, la atención y el silencio, logran producir un estado de relajación física y propician flexibilidad en el cuerpo y en la mente.

 

La importancia de la flexibilidad en la vida.

Con la edad los músculos se encogen y los tendones se hacen mas rígidos. Esto reduce el movimiento óptimo de rodillas, hombros, codos, columna y otras articulaciones lo cual puede aumentar el riesgo de tener dolor en las mismas. La flexibilidad da vitalidad y reduce el riesgo de padecer lesiones; lubrica y mantiene las articulaciones sanas.

Empieza practicando la flexibilidad mental.

La flexibilidad inicia en nuestra mente, cuando abrimos el espacio para fluir y creer que existen un sin fin de posibilidades para hacer lo que creemos imposible. Ser flexibles mentalmente y abrir el espacio para encontrar nuevas formas de vivir la vida, es una forma de empezar a practicar yoga.

No es necesario tener una determinada condición física, edad, o flexibilidad para practicar las posturas de yoga. Hay posturas muy sencillas que todos podemos practicar. Lo importante es hacer lo que podamos desde donde estamos el día de hoy.

La llave de entrada es la respiración. Si somos capaces de observar el proceso de cada inhalación y de cada exhalación con constancia y disciplina, poco a poco estaremos descubriendo y experimentando más al ser. La respiración es lo más importante en el camino del yoga y todos estamos respirando desde que nacemos, hasta que la respiración cesa.

El camino del yoga, es un camino de auto conocimiento que nos da la posibilidad de vivir la vida desde una perspectiva diferente.

Tomar la responsabilidad de procurarnos una vida sana, es una elección que puede ser un parte aguas entre nuestro presente y nuestro futuro.

Rutina de yoga básica para adquirir flexibilidad

A continuación comparto una serie de posturas básicas para adquirir la flexibilidad. Te invito a experimentar los efectos de la misma, por supuesto siempre consultando a tu médico en caso de padecer de alguna enfermedad.

Tadasana

Ponte de pie con las piernas abiertas a la altura de la cadera. Estira las rodillas y distribuye el peso del cuerpo en los dos pies por igual. Alarga la columna vertebral y el cuello. Pon atención en la fuerza de los opuestos. Los pies empujan hacia el piso y la cabeza hacia el cielo. Toma tres o cinco respiraciones profundas en esta postura. Sube los brazos y estíralos por encima de la cabeza. Permanece cinco respiraciones más y descansa.

Ado Mukha Svanasana.

Empiezo poniéndome sobre cuatro puntos, sobre rodillas y manos. Apoyo las manos a la altura de los hombros y abro los dedos de las manos. Las rodillas deben de estar alineadas a la altura de la cadera. Inhalo y en una exhalación presiono las manos contra el piso, apoyo los dedos de los pies y elevo las caderas hacia el arriba. La figura que se forma es como la de un triángulo. Es muy importante estirar los brazos, las axilas y el costado del cuerpo. Los talones tratan de tocar el piso y el enfoque esta en estirar la columna vertebral. Permanezco de 5 a 10 respiraciones en la postura y luego descanso sobre mis rodillas y con la frente al piso.

Uttanasana.

Empiezo de pie con las piernas abiertas a la altura de la cadera. Los pies apuntan al frente y no se abren a los lados.  Estiro los brazos por arriba de los brazos, tratando de mantener los hombros relajados y las costillas dirigidas hacia la columna vertebral. Mis piernas están firmes y los pies presionando hacia el piso. Inhalo y en la exhalación con mucha calma voy rotando la cadera hacia atrás y bajando el torso hacia delante. Mis rodillas se pueden mantener ligeramente flexionadas. Permanezco en la postura de 5 a 10 respiraciones y regreso con mucha calma a la posición vertical desenrollando mi columna vértebra por vértebra. Lo último que se va a estirar es el cuello.

Paschimottanasana.

Si todavía no tengo mucha flexibilidad utilizo un cinturón para hacer la siguiente postura. Me siento con las piernas estiradas y la espalda recta. Las piernas están juntas y la intención es que mis rodillas vayan hacia el piso. Pongo mi cinturón en los pies como se muestra en la fotografía. Inhalo y al exhalar mi intención es alargar la columna vertebral y lentamente llevar el torso hacia arriba y hacia delante. Siento las piernas muy activas y respiro con suavidad inhalando, reteniendo el aire cinco segundos, y exhalando muy lentamente. Después de 5 respiraciones me rindo y suelto el cuerpo hacia los pies y respiro 10 respiraciones más. Las piernas se mantienen fuertes y activas. Esta postura produce una gran flexibilidad y estiramiento en los músculos que recorren la espalda, trabaja especialmente la zona lumbar, abdominal y los músculos de las piernas, tonificándolos a su vez.