Tu respiración es un Mantra

Tu respiración es un Mantra

“Los beneficios reales del yoga no están en el exterior. Sólo recuerda: cuando tu casero vaya a cobrarte la renta, poco o nada la va a importar si puedes colocar la pierna detrás de la cabeza. Los beneficios de yoga son internos”. Esa fue una de las principales enseñanzas que me llevo después de haber practicado con David Swenson durante el taller que impartió del 19 al 21 de febrero en la Ciudad de México. Organizado por Shanti, Yoga y Reiki con el apoyo de Purno Ham, Yoga y Sanación (y demás Yoga Shalas en México), la visita de David Swenson fue un verdadero recordatorio del por qué practicamos Yoga. Para mí fue particularmente especial ya que antes de llegar a Namaste Yoga & Pilates (sede del encuentro), tuve uno de esos días donde nada parece salir cómo tú quieres. Desde la señora que se te cerró en el tráfico hasta las correcciones que por alguna razón nunca llegaron para entregar el trabajo a tiempo, pasando por el “no sirve la impresora”, nada parecía fluir. Estaba agitado, enojado y molesto porque nada marchaba según lo planeado. Pero siempre es importante recordar que nada es para siempre y todo cambia.

Reloj ya marcaba las cinco. Me iba ya o jamás iba a llegar. Tomé un taxi y aún con el tráfico del viernes por la tarde, llegué en punto. Con la ansiedad de no voy a encontrar ni un espacio para el mat, me recibe alguien que no conocía y con una sonrisa me dice: “Vientos, je, je, agitado y todo pero ya llegaste. Bienvenido”. Curiosamente, encontré a un compañero de clase y al lado había un espacio vacío. Ya estaba ahí. Rostros familiares, yoguis y yoguinis que en una clase o en un seminario ya nos habíamos encontrado. Gente no sólo del Distrito Federal sino de otros estados habían viajado para estar ahí, reunidos, a escuchar sobre la respiración, las posturas y la mente. ¿Qué es lo que motiva a un buscador a dedicar su tarde de viernes y practicar con uno de los maestros más reconocidos de Ashtanga Yoga en Occidente[1]?

La respuesta no tardó en llegar. David Swenson nos comentó que iba a otorgarnos un regalo. El presente consistía en revisar cinco aspectos fundamentales para la práctica de Ashtanga Yoga. Aquí algunas notas para recordar:

Respiración

Tu respiración es un mantra. De la actitud que tengas al respirar (tal y cómo lo haces cuando repites un mantra) dependerá el efecto en tu mente. Un actitud agitada, una mente agitada. Una respiración tranquila, una mente tranquila.

Banhdas (o cierres musculares)

Los bandhas puedes concebirlos también como válvulas energéticas. Aplicar los bandhas es “decir aquí estoy. El motor está prendido”. Se eleva tu postura, tu columna está recta. Estás listo para practicar.

Drishti (o punto de enfoque)

Es estar presente pero con la capacidad de no distraerme de los factores externos. Mis sentidos atentos pero mi enfoque está en el interior.

Vinyasa (Respiración y moviemiento)

El movimiento es la parte visible del Ashtanga Yoga. La respiración es la parte que no se puede percibir desde el exterior. El vinyasa es la unión del aspecto interno con el externo. Yoga significa unión. El vinyasa es la unión de los pares de opuestos.

Ásana (Postura)

Practica siempre al 90 o 95 por ciento. Si en cada postura das el 100 y un día te excedes, entonces ese 105% puede convertirse en una lesión.

David nos dio una demostración. La precisión y el gozo de la ejecución de cada postura fueron contagiosos. El comentó que K. Pattabhi Jois solía hacer demostraciones públicas para que la gente se acercara a este estilo de yoga. Pero fue enfático al recordarnos que los verdaderos beneficios son internos, no externos. “¿Cómo reaccionas cuando llega tu casero a cobrarte la renta del mes? A tu casero poco o nada la va a importar si puedes colocar la pierna detrás de la cabeza. Lo que le interesa es que le pagues. De la misma manera, ¿cómo vas a recibir a la muerte el día que te visite? Te aseguro que no se va a impresionar si le muestras que puedes colocar la pierna detrás de la cabeza”, dijo.

Al día siguiente, temprano por la mañana, tuvimos la práctica de la primera serie completa. Fue sublime cómo practicamos en paz, con calma, con fuerza, con flexibilidad. Siempre inhalando y exhalando. Las ventanas empañadas, el piso húmedo por el sudor del esfuerzo pero al final, la serenidad de saber que yoga es conectar lo externo con lo interno, saber que no hay diferencia entre lo mundano y espiritual, saber que una mente en paz es el logro más grande al que puedes aspirar.

Editor de profesión y practicante de corazón, Daniel Mesino ha estado en contacto con el yoga desde 1994. En 2002 comenzó sus estudios en el Centro Budista de la Ciudad de México y en Yoga Espacio con maestros como Georgina Martínez, Jñanadakini, Elía Villaseñor y Frida Solís. En 2009 se certificó como instructor Ashtanga Vinyasa Yoga bajo la dirección de Bernardo Camerana, Kushala, de Purno Ham y con el aval de la Federación Internacional de Yoga (IYF). Ha participado en talleres con Ana Desvinges, Andrei Ram, David Swenson, Sharon Gannon y David Life. Actualmente, además de impartir clases de ashtanga yoga y editar libros, escribe regularmente en su blog www.yogahoy.blogspot.com

[1] David Swenson comenzó a practicar yoga en 1969 a la edad de 13 años.En 1973, David Williams lo introdujo al estilo del Ashtanga Yoga. Dos años después, en 1975, K.Pattabhi Jois viajó por primera vez a los Estados Unidos. Ese mismo año, David Swenson inicia sus estudios directamente con Pattabhi.