XV ENCUENTRO NACIONAL DE YOGA (BACK OF THE HOUSE)

XV ENCUENTRO NACIONAL DE YOGA (BACK OF THE HOUSE)

Como cada Noviembre se llevó a cabo en CDMX el Encuentro Nacional de Yoga, que en este año cumplió su décima quinta edición.

Para mi, es el tercer año que participo como parte del staff, tanto en la organización como en la operación del evento.

Este evento es único en México, ya que se trata de una verdadera celebración donde personas de todas partes de México e incluso de centro y Sudamérica se reúnen con un solo objetivo durante un fin de semana: PRACTICAR.

Al echar un vistazo al evento como visitante, puedes observar varias cosas, cientos de yoguis y yoguinis, paseándose por uno de los hoteles más renombrados de la Ciudad de México, el Hilton Mexico City Reforma, con un mat a sus espaldas, en ropa deportiva e incluso puedes encontrar una que otra persona caminando descalza.

Pero ¿Qué hay detrás de este gran evento que reúne a todo tipo de personas, de distintas partes del país, practicantes de distintos y muy diferentes métodos de yoga?
La respuesta es simple: TRABAJO, mucho trabajo.

Trabajo con pasión y visión, liderado por una “yoguini” que te hace creer con facilidad que todo es posible, Ana Paula Domínguez, directora y fundadora del INSTITUTO MEXICANO DE YOGA.

Casi al iniciar el año comenzaron las visitas a la nueva sede, donde por primera vez llevaríamos a cabo el Encuentro, después de visitas y negociaciones, recibimos el apoyo del hotel y llegamos a un acuerdo.

Continuamos planeando el evento, en un nuevo espacio, que nos exigía rediseñar completamente la manera en la que las cosas se habían estado haciendo durante años.

Diseñar y hacer que cada espacio encajará tal y como se tenía pensado, tomó varias semanas y múltiples visitas al hotel, donde la visión de Gabriela Domínguez (Directora Administrativa del IMY) y Wojtek Plucinski (Director de Operaciones del IMY) fueron haciendo que cada cosa fuera tomando su lugar.

Todo el equipo que trabajamos en el encuentro tuvimos siempre en mente un mismo objetivo, que cada maestro, expositor y participante, se fuera, satisfecho y feliz.

Y aunque coordinar a más de 60 maestros nacionales e internacionales, muchísimo expositores, patrocinadores (Quienes hacen posible que el encuentro se lleve a cabo y que el precio sea accesible) podría parecer ya un trabajo titánico, en todo momento hubo otras personas trabajando a la par desde mucho tiempo atrás, diseñadoras, personas de redes sociales, haciendo promoción del evento y de cada uno de los muy valiosos y experimentados maestros que estuvieron enseñando durante esos 3 dias en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Trabajo que culmina en tres días de rush y felicidad total, donde nos dedicamos a recibir a los participantes y maestros, haciendo que la magia suceda, ya sea recibiendo con una sonrisa a las personas en el registro, haciendo posible rituales de cacao, conferencias en vivo desde Nueva York, meditaciones con aromaterapia, conciertos en vivo, uso de casi 100 sillas para una clase o logrando que simultáneamente se esté dando una clase de vinyasa yoga con un guitarrista y en otra estén tocando cuencos, sitaristas y demás instrumentos sin que se interfieran la una a la otra.

Todo esto siendo nace desde la visión y corazón de Ana Paula, que pasa meses en tour de medios, planeación, negociando con la sede, los patrocinadores, invitando maestros, trabajando a la par con todo el staff y por supuesto siendo la energía que une todos estos elementos para crear este encuentro que tiene como objetivo que juntos, celebremos el yoga y que cada vez pueda llegar a más y más personas.

Gracias totales a la visión, experiencia y participación de cada una de las personas que de una u otra forma, hacemos posible que la magia suceda, ya sea como staff, participantes, maestros o cualquier otra cosa.

Que estos encuentros puedan perdurar por muchos años más.

Namasté

Por Luis Chombo