Yoga para el Sistema Digestivo

Yoga para el Sistema Digestivo

El sistema digestivo es el
que procesa los alimentos que comemos, separando los nutrientes de los desechos
y elimina cualquier cosa que el cuerpo no necesite. Y el sistema linfático
recoge el fluido intracelular de todo el cuerpo y lo transporta a los ganglios
linfáticos donde cualquier cosa perjudicial (como bacterias u otros
contaminantes) puede ser eliminada antes de que el líquido linfático se
devuelva a la circulación sanguínea.

Es un sistema que generalmente funciona bien por sí mismo. Pero con el fin de
ayudar a nuestro cuerpo a sobrellevar mejor las fuertes demandas de nuestra
vida estresante y nuestra dieta pobre en nutrientes y llena de prisas, daremos
a nuestro cuerpo a través del yoga una asistencia para que pueda cumplir con su
función de desintoxicación natural.

El yoga que se centra en el estiramiento y la compresión de forma sistemática de
todas las partes del cuerpo, es particularmente adecuada para mantener los
servicios de eliminación de residuos del cuerpo funcionando bien. La
respiración también juega un papel importante en la desintoxicación, si
respiramos profundamente ayudamos a despejar el dióxido de carbono del tejido
pulmonar, estimulamos los órganos de la digestión y, con el tiempo, talvez
podamos volver a entrenar al diafragma a moverse libremente.

Además de sus beneficios físicos, el yoga también ayuda a la desintoxicación
mental. Cuando estamos en un estado de estrés, miedo o depresión, esa actitud
crea una sensación en el cuerpo y seguramente una mala postura, hacer yoga
ayuda a purgar los pensamientos tóxicos mediante la enseñanza de mover la
conciencia lejos del caos de la mente y volver al momento presente.

Como resultado, una práctica regular nos ayuda a eliminar las toxinas tangibles
e intangibles que de lo contrario podrían evitar nuestro bienestar. Aquí hay
ocho posturas especiales para esto:



1. Tadasana: De
pie con tus pies separados a lo ancho de tus caderas, activa los músculos de
tus piernas y tu abdomen, estira tus brazos con las palmas viendo hacia ti, ten
la intención de elevar tu pecho hacia adelante y tu coronilla al cielo. Mantén
la postura 10 respiraciones. Tip: Distribuye bien tu peso en toda la planta de
tus pies.

2. Salabhasana: Acuéstate boca abajo
con las piernas y los pies juntos, los empeines apoyados en el suelo y los
brazos hacia atrás a los lados del tronco, eleva los brazos paralelos al suelo
y estíralos hacia atrás mientras levantas la cabeza, tronco y piernas al mismo
tiempo. Sosten 5 respiraciones y repite. Tip: Presiona el pubis hacia el suelo.

3. Navasana: Sientate con
las rodillas flexionadas y tus pies en el piso, toma tus rodillas por detrás y
levanta las piernas paralelas al piso, lleva tu espalda recta hacia atrás a un
angulo de 45 grados. Activa el abdomen, abre el pecho, sostén la postura lo más
que puedas y repite. Tip: Jala de tus rodillas para enderezar tu espalda.

4. Perro mirando
hacia abajo
: Comienza con manos y rodillas en el piso. Las
rodillas separadas al ancho de las caderas y tus muñecas debajo de los hombros
en línea. Eleva tus rodillas llevando la pelvis hacia atrás, estira los brazos
y relaja la cabeza. Tip: Si sientes mucha rigidez manten flexionadas
ligeramente las rodillas para acercar más el pecho.

5. Perro mirando hacia abajo con tres apoyos: A
partir de la posición anterior levanta la pierna derecha estirada hacia arriba
con tu pie flexionado, respira profundamente 5 veces y regresa la pierna
lentamente y sube la otra pierna, respira nuevamente 5 veces. Repite. Tip:
Siente la diferencia en esta posición si abres tu cadera o si la cierras.

6. Ardha
Matsyendrasana
: Siéntate y coloca el talón izquierdo debajo del muslo derecho y
pasa el pie izquierdo por encima de la rodilla izquierda apoyando la planta en
el suelo. Gira tu cuerpo y el cuello hacia la derecha y haz palanca con tu codo
en la rodilla, usa tu mano izquierda en el suelo para dar apoyo, sosten y repite
del otro lado.

7. Postura
del niño
: Arrodíllate en el piso. Junta los dedos gordos y siéntate en los
talones, separa las rodillas al ancho de tus caderas. Exhala mientras bajas el
torso hacia el piso entre tus muslos. Pon las manos con las palmas hacia arriba
en el piso junto a tu torso. Tip: Deja descansar la frente en el piso o si no
llegas, en una cobija.

8. Vipariti Karani:
Acuéstate de lado con las piernas
paralelas a la pared y los glúteos pegados a la misma. Date la
vuelta sobre tu espalda y extiende las piernas en la pared con tus brazos a los
costados. 10 minutos. Tip: Puedes poner mantas o un cojín debajo de tus
lumbares y cubrir tus ojos con una compresa fría o un antifaz.