Yoga para el sistema nervioso: Fundamentos

Yoga para el sistema nervioso: Fundamentos

Cuando estudias tu sistema nervioso desde la perspectiva de una experiencia corporal consciente, atestiguas tu ser profundamente: tu sistema nervioso sostiene el holograma de tu personalidad y tu sentido de ser. Te invita a equilibrar tu ser perceptivo con tu ser activo, a equilibrar tu yo central (quien eres) con tu yo periférico (cómo consigues lo que necesitas) y a equilibrar tu yo alerta y defensivo, con tu yo relajado y que se nutre a sí mismo.

                                   Mark Taylor, manual de Sistema Nervioso de Body Mind Movement

 

En nuestra vida, el equilibrio o balance no se logra por imposición. Es un proceso natural de movimiento fluctuante, para responder a una gama variada de estímulos. Todos hemos adquirido en nuestro aprendizaje, de manera muy personal, los elementos para regresar a un centro, a un neutro en el cual podemos descansar y recuperarnos por un momento, antes de volver a salir al campo de batalla.

En el cuerpo son el sistema nervioso y el endócrino, los que se encargan de regular el funcionamiento óptimo de nuestro ser en el mundo. A nivel anatómico, tienen en común un canal central, y en un plano funcional se comunican continuamente para mantener el delicado balance del organismo (homeostasis).

La homeostasis es un proceso que  requiere de ajustes constantes, escucha y comunicación. Los mensajes del cuerpo son millones en un segundo, células con células, hormonas a través de la sangre, información sensorial que viaja al centro desde donde se organiza una respuesta…todo para la noble tarea de mantener al cuerpo dispuesto a llevar la vida plenamente.

El sistema nervioso autónomo ejerce esta función de adaptación inconciente de nuestro ser en la interacción con el mundo. Su rama simpática nos prepara para la acción, mientras que la parasimpática procura el descanso. En situaciones de estrés solemos vivir demasiado en una hiperactivación del simpático, a la defensiva o ataque, por lo cual luego nos es difícil descansar, o disfrutar de un buen sueño.

También hemos privilegiado la parte motora del sistema nervioso, por sobre la sensitiva, enfocándonos en hacer, más que en sentir y ser.

A pesar del estrés, nuestro cuerpo está en continua comunicación consigo mismo, en la búsqueda de la armonía y permitiéndonos amar, trabajar, realizarnos, ser plenos en nuestro ambiente. Como seres humanos podemos acceder a vivencias corporales y espirituales de infinita riqueza. La práctica de Yoga, puede ser un remanso para no dejarnos aturdir por las encrucijadas de la vida, y transitar hasta los desafíos más grandes  sin cerrarnos, o defendernos sin razón, nutriéndonos y aprendiendo de cada experiencia.

Si quieres conocer y habitar tu sistema nervioso, te invito a leer el próximo blog donde compartiré prácticas. También puedes participar en nuestro próximo módulo de Yoga y artes somáticas.

Por Ivana Sejenovich